Víctor Paz Estenssoro: A 107 Años de su presencia histórica
Su inspiración política, unida a su peculiar objetividad analítica, permitió combinar creativamente la dialéctica de la teoría y de la práctica para alentar el cambio estructural de una sociedad atrasada y carente de las mínimas condiciones...
Su inspiración política, unida a su peculiar objetividad analítica, permitió combinar creativamente la dialéctica de la teoría y de la práctica para alentar el cambio estructural de una sociedad atrasada y carente de las mínimas condiciones para abrirse hacia la modernidad, el progreso y la justicia social dentro del desarrollo económico y sobre todo, dentro de la realidad del mundo que le tocó vivir y el espacio geográfico y político en el cual se desenvolvió.Su lectura de la realidad, después de la Guerra del Chaco, en la cual participó como combatiente de artillería, constituyó el escenario más doloroso para acumular una radical experiencia sobre la inermidad del país castrado y sometido por la oligarquía del estaño y el latifundismo feudal. Paz sostenía que la guerra-dentro de la realidad de los procesos históricos-, vista en su totalidad con pensamiento crítico y antidogmático, es el ensayo totalizador más elocuente de lo que Bolivia no era y aún sigue no siendo: una nación de verdad. Un examen de su exterioridad y no de su mismidad vio lúcidamente la irreductible alteridad.Entiendo que la exterioridad vista como alteridad es una constante lucha por realizar un proyecto humano articulando; para ello requiere de una praxis que haga posible la utopía concreta de la Revolución Nacional de 1952. Esa praxis, es evidentemente liberadora y formada por una ética que no justifica la mismidad, sino el conocimiento para la alteridad; surge la exigencia de superar la “ética” oligárquica dominante por la nueva ética revolucionaria. La vía del Nacionalismo Revolucionario se concreta en el nuevo Estado Nacional y Popular para desarrollar la Revolución Boliviana. Esta práctica de la alteridad es un método dialéctico que derrota lo antihistórico (la baronía del estaño y el latifundismo), para abrir la ancha alameda de la Alianza de Clases, el cambio revolucionario para garantizar su aplicación y radicalidad concreta, en el tiempo y espacio adecuados. En estos 107 años del nacimiento del Dr. Víctor Paz Estenssoro, vamos a seguir sus pasos, componer su figura y precisar su ethos que es su obra transformadora-la de un revolucionario-afirmado en la realidad tempo-espacial de su cosmovisión. Atraviesa tiempos dilatados y cambiantes por impulsos exógenos y endógenos que demandan estrategias de definición y acción diversas -a veces con tácticas diferentes- pero que siempre corresponden a la realidad, no al dogma ni al subjetivismo.Paz Estenssoro no escribió mucho, lo cual no es una desventura para el análisis crítico de su tránsito por la política nacional; su escritura está labrada graníticamente en “realizaciones de carne y hueso” que han hecho posible que un campesino de origen indígena llegue democráticamente a la presidencia de la República a través del proceso liberador de la Reforma Agraria y el Voto Universal; ahí está toda la ilustración y también el error humano-y quizás histórico-inseparable de la vida temporal, pero a la vez están las categorías que buscan explicaciones racionales de esta realidad, del despertar de los demonios sociales sin freno que vive Bolivia; historia y razón, antecedente y categoría o concepto, obra de hombre de Estado, conviven y asisten nítidamente en el pensamiento político y la obra revolucionaria de Víctor Paz Estenssoro. Víctor Paz Estenssoro vivió, sufrió, gozó y condujo dos procesos de cambio genuinos y profundos (1952 y 1985) que se dieron en Bolivia, cuyos objetivos aún no están concluidos... Hay que proseguir la lucha para aprender del error y de la cobardía de quienes quieren ignorarlo convirtiéndose en apóstatas de la historia. Víctor Paz Estenssoro fue, es y seguirá siendo el hombre más grande que ha producido nuestro país. Un hombre que hizo tanto por Bolivia y vivió con tanta simplicidad y austeridad. Duelen ciertas cosas que hace este gobierno oclocrático prepotente y abusivo; que a nosotros seres normales nos insulten, nos discriminen, no es tan importante, pero, ¿por qué sacar el busto del Dr. Víctor Paz Estenssoro del Congreso? esto duele mucho. Se puede cambiar el futuro del país, pero no desconocer y pelearse con la historia ya que Víctor Paz Estenssoro aportó a la Libertad, a la Democracia y a la Justicia Social del pueblo boliviano y por lo tanto merece reconocimiento, respeto y consideración; desconocer el legado ético y político de Víctor Paz Estenssoro en nombre de cualquier fundamentalismo indígena es una gran injusticia producto de la soberbia y la estolidez de los trozkos, trasroscados mentores del socialismo comunitario, destructores de la República de Bolivia.La importancia del legado de Víctor Paz Estenssoro para el pensar y actuar de la presente y de las próximas generaciones es algo que no se puede poner en duda; a manera de reflexión esbozo un par de criterios. En la vertiente individual de Víctor Paz Estenssoro, su legado enraíza en el proceso de su formación personal: su sed inagotable de lectura y su apego al estudio en la búsqueda de conocimientos para la adopción de decisiones oportunas, su capacidad reflexiva para comprender la realidad nacional y mundial, su adiestrada abstracción para resolver los problemas y su decisión para enfrentar como líder político y estadista, adversidades de diversa índole. Hemos de encontrar ese legado, también, contrastando el perfil de Víctor Paz Estenssoro con el perfil de cada uno de los ciudadanos que gobernaron Bolivia antes y después de él. En su calidad de líder histórico y conductor revolucionario, el otro legado es reverlo en su preocupación por el factor humano; al respecto en los 107 años del nacimiento de Víctor Paz Estenssoro podríamos decir que como hombre de la democracia y la liberalidad es una de las figuras más sobresalientes del movimiento de liberación latinoamericana. Sea lo que fuere, lo que se ha hecho o querido hacer de Víctor Paz Estenssoro, el motivo de su pensar y actuar fue siempre el afán de libertad, de liberación del hombre de su servidumbre e indigna dependencia; no se trata de una afirmación sensacional, pero sí de una afirmación necesaria frente a muchos ignorantes, incluidos ciertos “eruditos” del actual Gobierno.


