El anillo energético
No es un proyecto nuevo, porque del tema se habla hace varios años y se anunció inclusive la construcción de algunas plantas termoeléctricas, que hasta la fecha siguen siendo solamente ofertas incumplidas pero el proyecto tiene sentido, es no solo deseable, sino posible.El punto de partida...
No es un proyecto nuevo, porque del tema se habla hace varios años y se anunció inclusive la construcción de algunas plantas termoeléctricas, que hasta la fecha siguen siendo solamente ofertas incumplidas pero el proyecto tiene sentido, es no solo deseable, sino posible.El punto de partida indispensable para llegar hasta esa probabilidad, fue la estatización de las empresas generadoras de electricidad, gracias a lo cual la Empresa Nacional de Electricidad ENDE, está en condiciones de crecer hasta tener excedentes o sobreoferta de energía.El presidente ejecutivo de ENDE, Arturo Iporre, se refirió a estas expectativas a propósito de la reciente inauguración de la Termoeléctrica del sur en Yacuiba, que se espera que genere un promedio de 480 Mega Watts (MW).Pero otras dos plantas para generación de electricidad, las de Carrizal y Puerto Margarita, que fueron ofrecidas, no se han construido aún y son indispensables si se va a seguir pensando en un Anillo Energético del Sur.De la hidroeléctrica de Carrizal se está hablando hace casi dos años, desde el 2013 cuando se dijo que ya se estaban haciendo los correspondientes “estudios de factibilidad” la otra hidroeléctrica, la de Puerto Margarita, se supone que está encomendada a una empresa china.Esa es la situación real, pero con esa costumbre nuestra de adelantarnos a la realidad, ya se está hablando de exportar electricidad, no solamente a la Argentina, sino a otros países, como el Perú y Paraguay.La demanda existe y está insatisfecha, no solamente allí también en el Brasil y especialmente en Chile, donde fracasó hace poco un proyecto termoeléctricas alimentadas con carbón colombiano, que tenía el empresario brasileño Eike Batista.La electricidad no sobra, especialmente cuando existen proyectos de industrialización y Bolivia los tiene, no solamente para su producción tradicional de minerales, sino para la petroquímica, que es actualmente uno de los mayores anhelos nacionales.Tenemos el gas para alimentar termoeléctricas, pero no debemos perder de vista que el gas es un recursos no renovable, y por eso las probabilidades de construir hidroeléctricas son también muy importantes, cuidando, por supuesto, no afectar el medio ambiente.Por muchas razones, ese anillo energético, del cual ya se está hablando bastante, debería estar en el sur del país, o sea en Tarija, que tiene mayores probabilidades de verlo convertido en realidad, ojalá que en plazo no muy largo, no tanto para exportar energía, sino por nuestra industrialización.No es algo que interese solamente a las instituciones involucradas, ENDE, YPFB y otras, sino que debe interesarnos a todos, sin excepción, porque de lo que estamos hablando es de ese desarrollo nacional, que nos incumbe a todos.Octubre, que comienza hoy, es buen momento para pensar en eso, pero no solo para pensar, sino para luego actuar. Hechos, no palabras.


