En la recta final
Debemos reconocer que en el debate no se percibió eso que se acostumbra llamar “guerra sucia”, porque hubo argumentos más que meras acusaciones hostiles, con algunas excepciones que no vale la pena mencionar ahora. Pero sí es destacable, por ejemplo, que existan más de 300.000...
Debemos reconocer que en el debate no se percibió eso que se acostumbra llamar “guerra sucia”, porque hubo argumentos más que meras acusaciones hostiles, con algunas excepciones que no vale la pena mencionar ahora. Pero sí es destacable, por ejemplo, que existan más de 300.000 homónimos (es decir personas con el mismo nombre) en los registros electorales y eso podría prestarse a algunas confusiones, que de todas maneras son indeseables.Lo otro que a muchos podría llamar la atención es el anuncio que el 12 de octubre, es decir el día de las elecciones, se desplazarán 37.000 uniformados para garantizar que el evento se realice con orden y no son muchos, porque nuestro país es grande.Lo de los homónimos ahora es administrado con información biométrica, además de las huellas digitales, que son irrepetibles, de manera que no significa dificultad para la identificación, ni será causa para controversias.Los homónimos son una característica macondiana de nuestros pueblos latinoamericanos aunque los nombres que se repiten no sean precisamente Arcadio ni Aureliano y hay motivos para estar orgullosos de esa estirpe macondiana.En cuanto a los 37 mil uniformados, se está contando, además de los policías, reclutas de algunas guarniciones militares, entre ellos 350 conscriptos del Regimiento de Infantería II de Sucre que serán debidamente serán capacitados para cumplir la labor de guías electorales.Por supuesto que, de todas maneras, en estos once días que faltan para los comicios, habrá que mantener y reforzar todas las precauciones para que se realicen con la mayor tranquilidad y sin ningún inconveniente que luego tendríamos que lamentar.Participarán como observadores algunos organismos internacionales, que son invitados habituales para este tipo de eventos y el Tribunal Superior Electoral ya ha tomado las previsiones para que la labor de esos visitantes se cumpla también sin dificultades.Se ha informado que participarán delegaciones de la Unión de Naciones Sudamericanas, Unasur, de la Organización de Estados Americanos, OEA y seguramente de otras entidades que se ocupan de “observar” esta clase de eventosDe todas maneras, las elecciones, aunque son el hecho más importante para el mes de octubre, no son el único y habrá que mantenerse atentos a los otros acontecimientos, no solo nacionales, sino también internacionales.Recordemos, además, que también el Brasil tiene elecciones presidenciales y que ese evento será dentro de pocos días, el domingo 5 de octubre y hay que estar pendientes, porque Bolivia y Brasil tienen mucho en común, además del negocio del gas boliviano, que se exporta allíFinalicemos descartando ese refrán popular que que el pan se quema siempre “en la puerta del horno”, porque en temas tan serios como los electorales, es mejor no prestarle atención a los malos agüeros ni a los refranes, que son solamente eso.


