Es hora del destape

Porque no es solamente una cuestión de ingeniería ni un asunto que se pueda resolver cambiando a los responsables del que fuera un publicitado proyecto de administraciones pasadas, sino que es un asunto que involucra también al poder judicial.No se trata solamente de quien se ocupa de la...

Porque no es solamente una cuestión de ingeniería ni un asunto que se pueda resolver cambiando a los responsables del que fuera un publicitado proyecto de administraciones pasadas, sino que es un asunto que involucra también al poder judicial.No se trata solamente de quien se ocupa de la mentada planta ni que la hagan en este o en otro lado, sino de quien responde (quien debe responder) por los millones de dólares perdidos por ese que no es solamente de ingeniería, sino de daño económico al Estado.Llegó la hora de destapar completamente ese asunto, porque seguramente contribuirá a que sean también destapados varios pésimos manejos de la administración pública, entre los cuales está la construcción frustrada de campos deportivos y seguramente otros que podrían quedar impunes. Si existieran fiscales realmente acuciosos, hace rato que  esos casos estarían destapados, para que los verdaderos responsables no sigan con inmerecidas vacaciones en el exterior, disfrazándolas de “persecución política” y otros pretextos. Tenemos las instituciones y también las personas para que se hagan cargo de esto seriamente, ya que jueces, fiscales y abogados no hacen falta, sino que a veces más bien da la impresión de que estarían sobrando.Porque daño económico al Estado no se le hace solamente con apropiación indebida de recursos, sea para beneficio propio o para beneficio de terceros, sino cuando se le hace perder millonarias donaciones, como las que Holanda había comprometido para construir esa planta de tratamiento.Esa donación no era de centavos, sino de varios millones de dólares y alguien tiene que responder judicialmente porque se hayan perdido. No se trata solamente de negligencia irrelevante, porque sin la mentada planta la industrialización de Tarija seguirá siendo solo un buen deseo.Se supone que para eso nuestro país tiene inclusive un Ministerio de Transparencia, que debería asumir su responsabilidad en casos como este, para que lo sigan confundiendo con una fábrica de cristalería.Tenemos también( “tenemos” es un decir), con procuradores, contralores en todos los niveles y muchos otros mecanismos supuestamente dedicados no solamente a cubrir cuotas burocráticas, sino que deberían defender  los intereses del Estado, que son los mismos de la sociedad civil.Es que como contraparte tenemos también la anomía, o sea la que popularmente se llama en el ámbito judicial “chicana”, que no es un delito, pero perjudica la correcta y oportuna aplicación de la ley y fomenta la impunidad.Por eso es que resulta urgente, casi imperioso, destapar todos esos casos y el de la Planta para Tratamiento de Aguas Residuales de Tarija es emblemático, porque huele tan mal que debería ser prioritario.En ese destape deberíamos participar activamente todos, especialmente medios de comunicación y los comités cívicos. ¡Hagámoslo!


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