Un latino en la Casa Blanca

La noticia no pasó desapercibida, porque de todas maneras todo lo que sucede en Washington termina siendo noticia globalizada y a esta le sucedió eso, “Un intruso se metió en la Casa Blanca” fue lo que los medios de comunicación dijeron, muy alborotados.Aunque como noticia pueda parecer...

La noticia no pasó desapercibida, porque de todas maneras todo lo que sucede en Washington termina siendo noticia globalizada y a esta le sucedió eso, “Un intruso se metió en la Casa Blanca” fue lo que los medios de comunicación dijeron, muy alborotados.Aunque como noticia pueda parecer irrelevante, tratamos de relacionarla con las connotaciones que pudiera tener y con el contexto, porque, como cualquier estudiante de comunicación sabe, hay significados denotativos, connotativos y contextuales.Nuestra finalidad era realizar una “lectura crítica” y no simplemente leer un texto cualquiera, en un periódico, y lo que encontramos fue, por supuesto, interesante, y vamos a intentar comentarlo aquí con orden y sin especulaciones.Dice la noticia que el intruso apellida Gonzales, que es un apellido con fuerte connotación latina, comprensible si consideramos los millones de inmigrantes latinos que viven en Estados Unidos, aunque dudamos que alguno tenga planes de entrar subrepticiamente a la Casa Blanca.Pero el apellido Gonzales no es lo único que llama la atención al intentar una lectura crítica de esa noticia, sino que es el segundo caso de intrusión ilegal a ese súper vigilado recinto, pues el otro se produjo el pasado 11 de septiembre.Aquel otro intruso, también según informa la prensa, entró disfrazado, saltando una de las vallas del inmueble presidencial, pero fue interceptado casi de inmediato y no hay más detalles sobre cuál era su identidad.Es inevitable relacionar lo anterior con lo que relata Richard A. Clarke, jefe de seguridad de la Casa Blanca en el 2001, y es que sobre los posibles ataques de Al Quaeda existía información, pero que el gobierno estadounidense no quiso actuar, porque estaba empeñado en atacar a Irak.Casualmente (si es que existen casualidades) en el Congreso de los Estados Unidos aprobaron la semana pasada fondos para armar y entrenar a la llamada oposición moderada en Siria, donde se está armando otro conflicto, esta vez por lo del Estado Islámico.Podríamos seguir atando cabos, pero esa no es nuestra especialidad, porque la practican muchas entidades dedicadas al espionaje, en el caso de los Estados Unidos, por lo menos la CIA, el FBI y con singular intensidad últimamente la NSA, o sea la Agencia Nacional de Seguridad.De ahí en adelante, seguramente que ya se están ocupando del asunto personajes  muy conocidos como Julián Assange o Edward Snowden, o quizás otros a quienes aún no conocemos, por eso, vamos a terminar este tema recordando el libro de Clarke “Contra todos los Enemigos”.Y recomendamos, por supuesto, practicar la lectura crítica, que en realidad es más importante que la noticia sobre presencia de un intruso con apellido latino en la Casa Blanca, puesto que la lectura crítica es fundamental para luego formar el pensamiento crítico.


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