Mi mundo, el mundo

Esa “mejor versión” se alcanza cuando nos acercamos a la autenticidad, es decir, a ser quien realmente uno es. Esto se logra con auto observación, acechándose para ver de dónde vienen nuestras ideas, costumbres y patrones, para así poder irnos limpiando de todo lo que ya está obsoleto...

Esa “mejor versión” se alcanza cuando nos acercamos a la autenticidad, es decir, a ser quien realmente uno es. Esto se logra con auto observación, acechándose para ver de dónde vienen nuestras ideas, costumbres y patrones, para así poder irnos limpiando de todo lo que ya está obsoleto en nosotros, y continuar actuando más livianos.El mundo es como es. En rigor, el único espacio de ese mundo que uno puede cambiar/limpiar/mejorar es el que cada uno de nosotros habita. Queda la esperanza, de que gracias a esto otros logren inspirarse (y otros logren inspirarnos) y vean que ese cambio es posible.En un siguiente nivel, el colectivo, este cambio personal puede amplificarse cuando  las voluntades individuales se alinean en pos de objetivos sustentados en la idea de ser cada vez más auténticos. No existe evolución personal sin la apertura a la idea de que tenemos responsabilidad para con todos los demás.Aceptar que no podemos cambiar algunas cosas es parte de ese autoconocimiento, es saberse parte de una corriente que nos sustenta, contiene y dirige, no sabemos dónde. Es aceptar que no lo entenderemos todo, pero que si podemos ir ampliándonos, abriéndonos a esa conciencia, y cualquier acción u objetivo, personal o colectivo, que nazca de un profundo sentimiento de ser cada vez más auténtico, no puede sino embellecer el Mundo.


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