Claquetarija Un lugar Feliz…
Cada miembro del equipo, interpreta un rol que se caracteriza sobre todo por la versatilidad, con el eslogan implícito de los mosqueteros “todos para uno y uno para todos”. Abandonamos momentáneamente nuestra individualidad y nuestras actividades cotidianas, volcamos esfuerzos para ser...
Cada miembro del equipo, interpreta un rol que se caracteriza sobre todo por la versatilidad, con el eslogan implícito de los mosqueteros “todos para uno y uno para todos”. Abandonamos momentáneamente nuestra individualidad y nuestras actividades cotidianas, volcamos esfuerzos para ser parte del momento mágico, creativo, representado en hacer cine, que es a mi modesto entender la forma más compleja de contar una historia. Cada quien y a su manera, aporta con sus particularidades y cualidades, que suman a la fantástica visión del cuenta cuentos; Diego Pino Z. (El Gatto).Gatto presentó a mis compañeros y a mi “Un lugar Feliz” en forma de guion, historia original que nos fue descrita narrada y explicada con mucha emoción, sonidos onomatopéyicos ambientaron amenamente el devenir de sus personajes, al concluir me subí a la aventura propuesta, deberíamos convertirla en cortometraje, el tiempo era corto y el presupuesto limitado, además de las carencias obvias que representa hacer una película en nuestro medio, lo que si sobro fueron ganas, la buena voluntad y el compañerismo del equipo, que logró sortear durante el proceso de pre producción y producción más de un problema que parecía insalvable. Es así que junto a mis compañeros fui testigo y parte, de una gran producción Tarijeña que recluto en sus filas a más de 30 personas que poseen extraordinaria sensibilidad y amor al arte, cada quien asumió su responsabilidad diligentemente, actores, producción, equipo técnico, utileros, maquillaje, peinados, sonido, vestuario, escenógrafos, gaffers, efectos especiales y por supuesto las 3 cabezas visibles: director, director de arte y director de fotografía, todos engranajes fundamentales de esta máquina de sueños. La experiencia fue exitosa, logramos durante 3 semanas preparar todos los insumos que nos harían falta para hacer el cortometraje y 4 días más en filmar todas las escenas en 4 locaciones: El rincón de la Vitoria con sus parajes escondidos, la Casa de la cultura que despertó una inusual actividad los días que estuvimos entre sus paredes y patios, el teatro Municipal resulto ser un protagonista más de esta historia y una pequeña escena en la fachada del museo paleontológico. Ahora todas las piezas del rompecabezas están listas, y toca el lento proceso de edición. Una vez concluido por fin podremos disfrutar de producto terminando, que estoy seguro que sorprenderá gratamente, no solo a nuestro público local, sino donde sea visto. Debo confesar que estoy ansioso, el esfuerzo no fue poco y con seguridad que las satisfacciones serán grandes.Felicidades a todo el equipo de la máquina de sueños, nada se compara con el compartir con ustedes un lugar feliz. Éxito siempre.


