La importante metalurgia

Por eso los hornos de fundición han sido y seguirán siendo un objetivo patriótico que merece más que cuatro líneas en medio de noticias irrelevantes o, peor aún, en medio de seudo noticias de época electoral, que tienen más de “guerra sucia” que de información.Nos estamos refiriendo...

Por eso los hornos de fundición han sido y seguirán siendo un objetivo patriótico que merece más que cuatro líneas en medio de noticias irrelevantes o, peor aún, en medio de seudo noticias de época electoral, que tienen más de “guerra sucia” que de información.Nos estamos refiriendo concretamente a Karachipampa, donde ahora se producirán lingotes de plomo después de un largo proceso de desatinos, de los cuales no vale la pena ponerse a hacer aquí la larga lista.La noticia (de la agencia Erbol) comienza mencionando las primeras 60 toneladas de plomo que produjo la planta que ahora tiene administración estatal, pero deja muy relegado el hecho de que el próximo año producirá 18 mil toneladas de plomo exportable de 99,97% de pureza.Es una buena noticia, que merece ser destacada, como todas las que se refieran a la metalurgia, la siderurgia y la petroquímica, que son actividades industriales muy importantes, aunque para concretarlas haya tenido Bolivia que vencer muchas dificultades.En cuando al hierro, se dijo que “Todavía la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) con su nueva administración, están haciendo una nueva evaluación de un proyecto de reducción de acero, pero todavía no hay nada oficial” dijo un funcionario del gobierno.La industrialización del gas de petróleo es mucho más compleja, pero en petroquímica también se está avanzando y aunque transformar el gas en energía eléctrica no propiamente petroquímica, está confirmado que el próximo 27 entrará en operaciones la planta termoeléctrica del Estado. El proyecto gubernamental, explícitamente anunciado, es que esa llegue a generar 480 MW con la incorporación, en una tercera fase, del ciclo combinado y que más de la cuarta parte de esa energía se pueda exportar.Por supuesto que falta mucho, porque habría que industrializar también, además del hierro y del plomo, el zinc, el antimonio y por supuesto el litio, que sigue teniendo más de expectativa que de  industrialización.Finalicemos recordando que la minería fue nacionalizada, hace más de 50 años, precisamente en el mes de octubre de 1952, para que los minerales dejaran de ser riqueza en manos privadas, y se estimulara la metalurgia, que tuvo sus primeros hornos durante el gobierno de Ovando Candia. El 20 de julio de 1966, el presidente Alfredo Ovando Candia, suscribió el convenio con Klockner para instalar los hornos de fundición en Vinto.La nacionalización de las minas ya es un hecho histórico irreversible, pero la metalurgia y la siderurgia se siguen haciendo esperar por los bolivianos, que no hemos dejado de considerarlas mejores que la extracción de minerales.Sucede más o menos lo equivalente con el gas y con la petroquímica y por eso, mientras no esté consolidado el desarrollo de esas tres actividades industriales, no podremos decir que nuestros importantes  anhelos nacionalistas están cumplidos


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