Era el patio trasero

Veamos, primero, lo del Uruguay, donde el gobierno de José Mujica anunció formalmente que allí recibirían a prisioneros de Guantánamo, esa inicua “cárcel política” que mantiene Estados Unidos en la isla de Cuba.Guantánamo mismo, es una vergüenza, porque digan lo que digan es un...

Veamos, primero, lo del Uruguay, donde el gobierno de José Mujica anunció formalmente que allí recibirían a prisioneros de Guantánamo, esa inicua “cárcel política” que mantiene Estados Unidos en la isla de Cuba.Guantánamo mismo, es una vergüenza, porque digan lo que digan es un territorio invadido por el vecino poderoso e impune que, además, ha invadido en muchas otras oportunidades a nuestros países del sur. Esa es una historia que debemos seguir revisando con sentido crítico.Como cada vez es más difícil esconder hechos históricos, nos llegaron noticias de la participación de Estados Unidos (concretamente la CIA) en el golpe de Estado que en 1964 derrocó en el Brasil a Joao Goulart, para imponer una dictadura militar “anticomunista”.Parte de eso lo conocemos como la siniestra Operación Cóndor, que enlutó a nuestros países por largos años, pero con seguridad que siempre habrá detalles nuevos que se irán develando poco a poco.Los abusos no fueron leves pues costaron miles de vidas de chilenos, argentinos, uruguayos, y por supuesto bolivianos que, cuando no perdieron la vida, tuvieron que soportar el “duro oficio” del exilio.De esos años nos queda también el recuerdo de la “expulsión” de Cuba de la organización que se ocupaba de controlar la obediencia y sumisión de los países del patio trasero a los designios de su insaciable vecino del norte.Washington no pidió la expulsión de Cuba de la OEA, “la hizo pedir” con otro de los mientras de la organización, si no recordamos mal, por la dócil Colombia, pero eso carece de importancia, son detalles casi anecdóticos.Como es también casi anecdótico que en la próxima reunión de la OEA participe la oposición del gobierno de Nicolás Maduro, “por invitación” de la delegación panameña. Eso “traerá cola” y dará que hablar en los próximos días.Así, donde sea que pongamos la vista en el continente, podremos comprobar que la integración de los países del sur, de nuestros países, es irreversible, pero que no por eso cesará la hostilidad que, como siempre, se origina en el norte.Es cuestión de conciencia ecuménica bolivariana, que ya existe, porque sin ella las instituciones tendrían poco valor. Porque ALBA, CELAC, UNASUR  están ahí, como productos de nuestro esfuerzo integrador y como testimonio de que avanzamos hacia la Patria Grande, a pesar de las dificultades, que crecerán en la misma medida en que crezca esa nuestra conciencia patriótica.Conciencia que seguirá siendo sometida a pruebas, porque falta aún mucho por hacer, pero ya la sentimos viva  y apelando al lenguaje popular podemos terminar este comentario  afirmando que “lo demás, es lo de menos”.Ya el antiguo patrio trasero acumuló laureles, pero aún no es tiempo de dormir sobre ellos.


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