De jinetes y de caballos

Recordamos que eso fue a propósito de la asociación fifty-fifty de Colombia con la corporación Exxon, para explotar los carbones del Cerrejón, allá, en Colombia y nos pone a pensar si será posible que efectivamente se “asocien” un caballo y su jinete.Es que una corporación...

Recordamos que eso fue a propósito de la asociación fifty-fifty de Colombia con la corporación Exxon, para explotar los carbones del Cerrejón, allá, en Colombia y nos pone a pensar si será posible que efectivamente se “asocien” un caballo y su jinete.Es que una corporación transnacional, especialmente las que están especializadas en explotar “commodities”, que es como ellas llaman a los recursos naturales, tiene mucha más habilidad para cuidar y acrecentar sus utilidades, que el gobierno con el cual se asocia.Es que los gobiernos suelen ser poco diestros en manejar inversiones, porque los dineros que manejan suelen ser “de todos” y se ha demostrado que generalmente se manejan como si fueran “de nadie”.Las corporaciones privadas, además, suelen tener equipos de lobby o “cabildeo” para presionar en forma constante a sus eventuales “socios” gubernamentales, y en varios casos utilizan presiones imposibles de resistir, especialmente si están respaldados por gordas chequeras.En el ejemplo que mencionábamos, el Estado y la corporación dividieron “equitativamente” las inversiones, destinadas principalmente a construir un ferrocarril y un puerto para embarque de los minerales y para esas obras se contrató a una tercera empresa que, por supuesto, no era nacional.En la hipotética “asociación” del caballo con el jinete, solamente este último tiene mando y sabe hacia dónde va, es decir, el animal de arriba manda y el de abajo obedece y a eso se le puede llamar cualquier cosa, pero de ninguna manera asociación.Varias entidades han vaticinado para este año una reducción de las inversiones en Latinoamérica, especialmente para la explotación de recursos naturales, es decir, hidrocarburos y minería. Existe preocupación en algunos países, donde todavía creen que las inversiones son irremplazables. 0Los que son irremplazables son los recursos naturales, porque además se agotan y mientras más ambiciosa sea la inversión, más rápidamente se agotarán los recursos que vinieron a explotar. Ahí no hay donde perderse.Una publicación especializada, la Encuesta BNamericas 2014, titulada “Aceptando la nueva realidad de la minería latinoamericana” anticipa un franco deterioro en la mayoría de los indicadores de la industriaLos actores –dice la publicación- reconocen la nueva realidad que enfrentan: menores precios de los metales, deficiente acceso a capitales, menor gasto y reducida actividad de exploración.Esa publicación no es gratuita, es costosa y está dirigida especialmente a los empresarios, los cuales, en Bolivia, están actualmente pendientes de una nueva Ley de Inversiones, que ya ellos han cuestionado.Dicen algunas noticias que los empresarios privados presentaron sus observaciones al proyecto de ley y cuestionaron la penalización de los estados financieros falsos, incluida en la norma de inversiones, “porque esa conducta ya está tipificada en el Código Penal”.De todas maneras, la Ley de Inversiones sigue aún en proyecto, pero es oportuno vigilar cómo la están concibiendo.


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