Con energía

Por supuesto que tenemos que ocuparnos de los hidrocarburos y del carbón, de los cuales nuestro continente tiene, probablemente, las mayores reservas mundiales, pero frente al agotamiento de esos recursos, otros, o sea la energía eólica, la solar, la geotérmica y otras renuevan...

Por supuesto que tenemos que ocuparnos de los hidrocarburos y del carbón, de los cuales nuestro continente tiene, probablemente, las mayores reservas mundiales, pero frente al agotamiento de esos recursos, otros, o sea la energía eólica, la solar, la geotérmica y otras renuevan importancia.Por lo menos brevemente, refirámonos a los yacimientos de carbón en Colombia, que tienen a ese país como el tercer exportador mundial (aunque lamentablemente no ha avanzado nada en el vital desarrollo de la carboquímica).Están, también, los yacimientos de petróleo recientemente descubiertos en el Brasil, tanto en la costa (en el llamado pre-sal) como en la cuenca del Orinoco, lo que hace prever que también Brasil podría ser exportador de petróleo.A propósito, es pertinente recordar que la creación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, fue iniciativa venezolana y siempre el petróleo ha marcado la vida de ese hermano país, especialmente ahora.Se ha mencionado últimamente a nuestra región por temas energéticos, como los que tienen que ver con el litio, que está concentrado en el sur, concretamente entre Bolivia, Argentina y Chile y es en este momento, asunto de mucho interés especialmente para inversionistas.En cuanto a otras variantes de energía, como la solar, hace ya más de 30 años se investigaba sobre su uso doméstico, precisamente en el departamento de la Guajira, donde la exposición a los rayos solares es uno de las mayores en el planeta. La Guajira es compartida por Colombia y Venezuela y con los experimentos estaba relacionada una de las famosas “Siete Hermanas”, la Exxon, que “casualmente” llegó luego a ser una de las mayores explotadoras del carbón colombiano. Está también como reciente noticia la posibilidad de que la Argentina incursione en la producción de energía atómica. El Brasil ya lo hizo y se ha mencionado inclusive a Bolivia como parte de ese tan exclusivo y tan peligroso “club atómico”, pero esto último aún suena a especulación.Con el avance tecnológico acelerado, sin embargo, lo que hoy es mera especulación mañana puede ser contundente realidad, de manera que no se debe descartar, de entrada, ninguna posibilidad. Digamos, finalmente que prospecciones de hace varios años señalaban la existencia en territorio boliviano, concretamente cerca de Apolo, de importantes yacimientos de Columbita, que es un material que junto al Tantalio (Coltan) tiene también usos energéticos.De ahí en adelante, el tema se vuelve territorio para expertos y nosotros, por supuesto, siempre desearemos que sean expertos bolivianos, sin ánimo de ofender a coreanos, chinos y otros que ya están involucrados en asuntos relacionados con cuestiones energéticas.No es un tema para divagaciones, sino para acciones políticas claras y concretas, porque con toda seguridad que los potenciales “inversionistas” ya nos llevan ventaja.


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