Chile y las expectativas

Mucho tiempo ha transcurrido desde cuando los dos dictadores, Augusto Pinochet de Chile y Hugo Banzer de Bolivia, se dieron un abrazo en el pueblo fronterizo de Charaña, mucho ha cambiado desde entonces, no solamente en nuestros dos países, sino en todo el mundo.Las expectativas, además de la...

Mucho tiempo ha transcurrido desde cuando los dos dictadores, Augusto Pinochet de Chile y Hugo Banzer de Bolivia, se dieron un abrazo en el pueblo fronterizo de Charaña, mucho ha cambiado desde entonces, no solamente en nuestros dos países, sino en todo el mundo.Las expectativas, además de la situación de las dos naciones, tienen que ver con lo que harán los cancilleres de la Unión de Naciones de Sudamérica, Unasur, que se reúnen hoy en Santiago a donde viajaron para asistir a la posesión de la presidenta.Los temas bilaterales susceptibles de ser tratados en esta oportunidad son muchos, pero el que tiene mayor urgencia de tratamiento es el conflicto interno de Venezuela y se ha sostenido que el mejor escenario para tratarlo sería, precisamente, Unasur.De todas maneras, con Michelle Bachelet en el gobierno se modifican muchas situaciones que no se habría podido ni imaginar con su antecesor y por eso quízas donde más expectativas existen sea en el mismo Chile, con relación a su propio futuro.Dicen algunos recientes comentarios de prensa que el nuevo gobierno de Michelle Bachelet buscará introducir cambios en el modelo neoliberal que puso en marcha Pinochet y que se asentó durante las administraciones de la Concertación (de 1990 a 2010) y de Sebastián Piñera. También queda por ver qué hará Bachelet con la revuelta estudiantil que complicó al gobierno de Piñera, quien había intentado privatizar la educación y lo que logró fue inquietar y agitar el ambiente, especialmente por las protestas estudiantiles.En términos generales, también según comentarios publicados, Bachelet llega ahora con mejores armas para gobernar. A diferencia de su primer mandato (2006-2010), dispone ahora de un respaldo político más amplio y con mayores posiciones en el Congreso.La eliminación de las brechas en la distribución del ingreso es la mayor promesa electoral de la presidenta Bachelet y ella está basando el cumplimiento de ese compromiso en la mayoría que tiene en el Congreso. Para conseguirlo deberá subir impuestos a las empresas, otorgar educación universal gratuita y mejorar el sistema de pensiones y los servicios públicos de salud. No caben dudas que las batallas que se avecinan en el legislativo son de pronóstico reservado.Se ha hablado también de posibles cambios en la Constitución, algo que se ha hecho en otros países, como Ecuador, Venezuela y Bolivia, pero que en el caso chileno todavía no pasa de ser un tema de comentarios políticos. Es una posibilidad, pero por ahora solamente eso.De todas maneras, las expectativas deberían comenzar a despejarse en cuanto Michelle Bachelet asuma formalmente el mandato, es decir a partir de mañana y sus primeros cien días de gobierno con seguridad que serán observados acuciosamente.Los bolivianos estamos entre los que tenemos mayores razones para tales expectativas.


Más del autor