De Panamá a Chacaltaya
Nos referimos a los mosquitos, esos transmisores de varias enfermedades, cuya presencia estaba siempre asociada con el trópico, pero que el inexorable calentamiento del clima ha hecho que se adapten también a las antes frías alturas.Nos enteramos de este tema, gracias a una información muy...
Nos referimos a los mosquitos, esos transmisores de varias enfermedades, cuya presencia estaba siempre asociada con el trópico, pero que el inexorable calentamiento del clima ha hecho que se adapten también a las antes frías alturas.Nos enteramos de este tema, gracias a una información muy escueta de la cadena británica BBC, publicada en espacio restringido, porque los espacios privilegiados para información están en la actualidad ocupados por las crisis en Venezuela, en Crimea o el accidente en Malasia.Y dice la BBC: “investigadores observaron que los habitantes de las regiones montañosas de África y América del Sur enfrentan un riesgo creciente de casos de Malaria, o paludismo, enfermedad que transmiten los mosquitos anófeles durante los años más cálidos”.“El impacto en términos del aumento del riesgo de la exposición a la enfermedad es muy grande”, dijo Mercedes Pascual, investigadora de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, y autora del estudio, publicado en la revista Science.Las zonas altas habían estado tradicionalmente a resguardo de esta devastadora enfermedad, ya que tanto el parásito de la malaria como el mosquito portador no toleran el aire frío, pero, como ya todos sabemos, el calentamiento climático está aumentando.De manera que no solamente en Chacaltaya, sino también en todos los sitios altos y fríos, habrá que comenzar a preocuparse por el paludismo y por otras enfermedades de transmisión similar, como el dengue.Hemos comenzado mencionando a Panamá, porque la obra de ingeniería que caracteriza a ese país, el canal transoceánico, estuvo a punto de fracasar por el flagelo de la malaria, cuya forma de trasmitirse (por la picadura de mosquitos infectados) la descubrió el médico cubano Carlos Finlay.Eso es historia, que siempre es útil, pero lo que ahora necesitamos con urgencia, es ocuparnos por el futuro, porque todo indica que el calentamiento global continuará y sus efectos no se limitarán a la presencia de mosquitos en las alturas antiguamente frías.La causa principal para el calentamiento global es la incontrolada emisión a la atmósfera de dióxido de carbono, producido por la combustión de combustibles fósiles utilizados para la generación de energía eléctrica y para el accionamiento de automóviles y maquinarias.Datos exactos actualizados son difíciles de obtener, pero fuentes confiables estiman que en el año 2.010 existían 1.015 millones de automóviles funcionando en todo el mundo aunque esa cantidad hubiera aumentado muy poco en estos últimos cuatro años, de todas maneras es demasiado.Además del dióxido de carbono, existen otros gases de efecto invernadero que son responsables del calentamiento global, para evitarlos o por lo menos disminuirlos se han hecho reuniones y se han firmado protocolos, pero su cumplimiento se regatea, especialmente en los países grandes.Y Chacaltaya se continuará calentando.


