La Cuaresma

Aunque están asociadas con eventos religiosos, la Pascua y la Cuaresma pueden interpretarse, también, con raíces laicas que tienen que ver con el calendario agrícola y el tiempo de renovación de la tierra. De todas maneras, vamos a asimilar el significado  de la Cuaresma como “tiempo de...

Aunque están asociadas con eventos religiosos, la Pascua y la Cuaresma pueden interpretarse, también, con raíces laicas que tienen que ver con el calendario agrícola y el tiempo de renovación de la tierra. De todas maneras, vamos a asimilar el significado  de la Cuaresma como “tiempo de reflexión”, porque reflexiones son, precisamente las que nos están haciendo falta en este nuestro mundo siempre agitado, porque lo hemos convertido en un gigantesco mercado.Esa mercantilización de todo, incluida nuestra vida cotidiana, es inevitable que provoque pugnas de toda índole y de toda escala, que inclusive ponen en riesgo la existencia misma del, planeta, como sucede con la desaforada explotación de recursos naturales, a cualquier costo.No existe lugar, ni elemento, que se libre de esa pulsión extractivista, que ya ha desequilibrado el medio ambiente y está influyendo en fenómenos climáticos, que antes eran “naturales” pero que actualmente están muy afectados por las actividades humanas.En la filosofía oriental encontramos refranes que nos están poniendo de presente esa interacción que existe entre todo lo que nos rodea. “Cuando se pisa una flor, se estremece una estrella” dice una de esas síntesis de sabiduría sobre las que deberíamos reflexionar.Eso nos pone a pensar en actividades extractivas de alto riesgo, con las cuales se pone en peligro, por ejemplo, algo tan vital como el agua, para obtener hidrocarburos. Nos referimos al bombardeo de rocas de esquisto con agua a presión, o “fracking”.Se alardea, inclusive de que con esa tecnología “nueva”, países que son grandes consumidores de petróleo importado, podrán ahora producirlo y se esquiva el análisis serio de la peligrosa relación entre costos y beneficios.No nos estamos refiriendo a remotas explotaciones petroleras en el Asia o en el Medio Oriente sino a recientes anuncios de uso de fracking en lugares tan próximos como Vaca Muerta, que es una formación de petróleo y gas de esquisto que está situada en la vecina Argentina.Sobre nuestros propios hidrocarburos (seguimos considerándolos “nuestros” aunque los estén explotando y exportando otros) tenemos también mucho que reflexionar, especialmente sobre su urgente y atinada industrialización, para que realmente beneficien a los bolivianos.Por supuesto que no es fácil, porque tampoco industrializar es una panacea infalible, pero ayuda en el que debe ser el propósito nacional inclaudicable, no solo vivir, ni siquiera “vivir bien” sino cada día “vivir mejor” y eso aplicado a todos, sin excepción.Utilicemos esta Cuaresma para reflexiones importantes, y aunque seamos laicos y defendamos el laicismo, apelemos al pasaje bíblico que dice que “El ayuno agradable a Dios consiste en compartir el pan con el hambriento, dejar entrar en la casa a los pobres sin techo, vestir al que se ve desnudo y no volver la espalda a los demás” (Isaías 58:6-9).


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