Asomarse o cruzar el rubicón
Como en los tiempos de la Guerra Fría cuando los soldados del Este y el Oeste se miraban a los ojos, montaban guardia a unos metros unos de otros y un disparo escapado podía provocar la guerra mundial, la crisis en el Mar Negro está planteada y aunque todo es ahora menos dramático porque...
Como en los tiempos de la Guerra Fría cuando los soldados del Este y el Oeste se miraban a los ojos, montaban guardia a unos metros unos de otros y un disparo escapado podía provocar la guerra mundial, la crisis en el Mar Negro está planteada y aunque todo es ahora menos dramático porque Rusia no es la Unión Soviética, Crimea no tiene el significado de Berlín y entre los adversarios no existen contradicciones ideológicas sino que se trata de geopolítica pura.Por otra parte, si Ucrania no puede sobrevivir sin el respaldo económico de Rusia o de la Unión Europea y para establecer una precaria solvencia necesita de inmediato alrededor de 30 mil millones, menos puede hacerlo Crimea, que Moscú puede ocupar pero difícilmente pueda o quiera sostener económicamente.Es poco probable que la vocación de sacrificio de la burguesía rusa, ucraniana y crimeana soporte un conflicto prolongado donde sus intereses económicos serán inevitablemente perjudicados. El capital no es patriota ni nacionalista y los eslavos ex socialistas, no son una excepción.En tiempos de la Unión Soviética quienes estudiaron los procesos políticos asumieron una falsedad y un error metodológico. Lo falso era que bajo el socialismo los problemas nacionales habían sido resueltos y reinaba una bucólica armonía y lo erróneo fue una concomitancia de lo anterior que exageró el enfoque clasista y minimizó el nacional, social y cultural. En muchos análisis todavía se perciben estas premisas que pueden llevar a conclusiones erróneas.Si bien es cierto que una parte, tal vez la mitad de la población de Ucrania y Crimea es de origen ruso, ello no significa que todos sean afectos a Putin y enemigos de occidente. Además, la otra mitad que fue antisoviética y es anti rusa es decididamente pro occidental. Los burgueses y los millonarios (tal vez no sea lo mismo) son una clase social homogénea que suele, anteponer sus intereses económicos a cualquier consideración ideológica, política e incluso nacional.En cualquier caso, el problema está planteado, la crisis está en progreso y las opciones no son muchas. He visto a algunos líderes asomarse al Rubicón, unos lo han cruzado y naufragado y muy pocos han sobrevivido a la aventura. ¿Qué hará y hasta dónde llegará Putin? Es la pregunta del momento. Allá nos vemos.


