Agricultores griegos piden diálogo pero no descartan movilizaciones

Una vez más, el ejecutivo heleno está demostrando su incapacidad para legislar al margen de los dictados de los prestamistas extranjeros, o para establecer líneas de ayuda financiera o subvenciones a uno de los sectores productivos más duramente castigados por las medidas de austeridad.El...

Una vez más, el ejecutivo heleno está demostrando su incapacidad para legislar al margen de los dictados de los prestamistas extranjeros, o para establecer líneas de ayuda financiera o subvenciones a uno de los sectores productivos más duramente castigados por las medidas de austeridad.El ministro de Finanzas, Yanis Sturnarás, descartó la posibilidad de modificar los gravámenes fiscales que afectan a los agricultores, considerando suficientes los exiguos cambios anunciados por el gobierno y que las organizaciones agrarias consideraron una burla por no dar respuesta a sus principales peticiones.La posición del gobierno quedó en entredicho ante el agravio que supone la reducción o incluso la exención de impuestos para los grandes grupos empresariales, y el endurecimiento de la fiscalidad para las explotaciones familiares con mucho menor margen de maniobra.Así, fueron ignoradas tanto la demanda de establecer un mínimo de ingresos libre de tributación para los campesinos más pobres, unido a una mayor presión fiscal para las corporaciones del sector, como la eliminación de tasas en el combustible agrícola, algo de lo que disfrutan los grandes armadores para sus buques.Tampoco fue tomada en cuenta la solicitud de una moratoria para los embargos de viviendas y terrenos de aquellos campesinos con deudas pendientes de pago, ni la posibilidad de realizar una reestructuración de los créditos que ahogan a los más pobres.Las organizaciones agrícolas mostraron su rotunda oposición a las condiciones para acceder a las ayudas de la Política Agraria Comunitaria (PAC) de la Unión Europea, pues ponen contra las cuerdas la continuidad de las explotaciones familiares.Además, pidieron una regulación que estipule un régimen de precios mínimos que permita al menos cubrir los costos de producción, unos ingresos de subsistencia y lo necesario para garantizar la continuidad de sus actividades en la actividad agrícola.Sin éxito, pues una reforma de esas características plantea un rumbo que es precisamente el opuesto al adoptado por las políticas neoliberales de ajuste, exigidas por los acreedores.Según los representantes de sindicatos agrarios, la negativa del gobierno abre el camino a nuevas y más duras acciones de protesta y aunque no desisten de la vía del diálogo, la movilización va en aumento en pueblos y carreteras en todo el país.Durante el pasado fin de semana, los agricultores llevaron a cabo concentraciones, asambleas y cortes de carreteras en decenas de puntos de la red nacional, e hicieron un llamado a toda la ciudadanía para que participaran en sus convocatorias pues, según expresaron, la política gubernamental afecta a todos los trabajadores.En el norte del país, la zona más activa de las protestas, la lucha es diaria y permanente, y las acciones en las principales vías de comunicación se coordinan con éxito gracias a la amplia participación de los pobladores locales.Los ánimos están cada vez más caldeados en los núcleos rurales y con el fin de mostrar la fuerza de las protestas está prevista una importante manifestación en Atenas, que tratará de reunir a todos los descontentos con el actuar del ejecutivo.Por tal motivo, a la misma no solo están llamados los agricultores, sino también cuantas organizaciones quieran sumarse a una lucha que los afectados consideran de pura supervivencia para sus familias y para poder mantener sus medios de vida.


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