Puedes ser feliz y limpio
Estamos viviendo en la oscuridad donde no alcanzamos a vislumbrar la figura de Dios, donde ignoramos su presencia en nuestras vidas y no hay quien nos llame a la cordura, no hay valores, hemos dejado atrás el honor, la honradez, la justicia; la mentira es una bandera que se campea en lo alto y...
Estamos viviendo en la oscuridad donde no alcanzamos a vislumbrar la figura de Dios, donde ignoramos su presencia en nuestras vidas y no hay quien nos llame a la cordura, no hay valores, hemos dejado atrás el honor, la honradez, la justicia; la mentira es una bandera que se campea en lo alto y ancho del mundo, porque el engaño es el arma que se usa hoy más que nunca, las vidas humanas están en juego, la libertad, ese regalo de Dios al hombre al ser creado, se ha perdido en gran parte.Hemos reemplazado estas llaves que nos abrirán las puertas para encontrar la paz, por unos diosecillos o ídolos modernos que son el dinero, el poder y la ambición, que además no se sacian nunca porque el hombre aunque sea dueño de grandes riquezas sigue sintiéndose pobre, sigue ambicionando más por sobre de todo sentimiento hacia los demás, ya no se ve lo que es justo o injusto, lo que es bueno o malo; la ambición lo ha cegado.Todo el mundo corre tras el dinero, grandes y chicos, con dinero se consigue lujo, comodidades, ocio y vivir con despreocupación, en constantes fiestas, paseos, viajes de placer, etc. lo cual deshumaniza y desconecta al ser humano de la realidad, lo separa de la realidad, le impide ver más allá de los muros que rodean su vida; pero además una vez conseguido todo eso, será que el hombre se siente satisfecho, ¿feliz? O sentirá un gran vacío en su alma porque lo que ha conquistado no da la felicidad verdadera.¡Y qué decimos de las nuevas generaciones del futuro, como enfrentarán la vida si hoy los estamos preparando para que adoren al dios dinero y poder, si ven el ejemplo de los mayores que no les interesa los medios, del engaño, la injusticia, la deshonestidad, la inmoralidad para llegar “a su fin”?Solamente El Señor Jesús puede salvar a la humanidad, el mal ha entrado no solo a los pueblos, sino a los hogares, las familias están divididas, existen envidias, celos, reyertas. Lo mismo ocurre en los lugares de trabajo, en oficinas, escuelas, instituciones, se ha perdido la paz porque se ha perdido la moral, porque se ve injusticia y engaño, no puede haber paz donde no reine la verdad. Jesús nos dice: “La verdad los hará libres”. Feliz y libre se siente quien vive en la verdad.Es hora de recapacitar, es hora de tomar en cuenta la señal de los tiempos; la naturaleza está alterada, pareciera que también reacciona ante tanto egoísmo y tanta maldad, los hombres nos hemos vuelto enemigos de los mismos hombres, la humanidad está siendo dominada por el mal y hoy más que nunca nos olvidamos de Dios, estamos alejados de Él.Busquemos a Jesús de Nazaret, El salvará al mundo del mal, el entrará a reinar en los corazones, El está a la puerta, solo espera nuestro sí.Digamos como el leproso, para que nos cure de la lepra de la maldad y de los vicios: “Señor si quieres puedes curarme”, Jesús respondió: “Quiero. Queda limpio” (Mt. 8,2-3).Háblale al Señor con la misma fe del leproso y oirás al Maestro que vuelve a repetir… “Quiero. Queda limpio”.


