Un pasaporte argentino
Él ha dicho que prefiere utilizar su antiguo pasaporte argentino y por supuesto, eso ha tenido inmediata repercusión mediática, como todo lo que dice y hace el máximo representante de la iglesia católica, nada menos que “el sucesor de San Pedro”.Esas frecuentes y muy notorias apariciones...
Él ha dicho que prefiere utilizar su antiguo pasaporte argentino y por supuesto, eso ha tenido inmediata repercusión mediática, como todo lo que dice y hace el máximo representante de la iglesia católica, nada menos que “el sucesor de San Pedro”.Esas frecuentes y muy notorias apariciones del Papa en los medio de comunicación ha hecho que algunos crean que es “solamente” un Papa mediático, es decir, un magnífico operador de lo que se ha globalizado totalmente: la información que es “la materia prima noticiosa”.Pero no todos simplifican de esa manera lo que hace el Papa, algunos creen que la intención del obispo de San Pedro es mucho más profunda que aparecer en la primera página de revistas o en los principales noticieros de televisión.Las frecuentes referencias del Papa a las minorías estigmatizadas, y a “los pobres” (que no son minorías, por supuesto), pero también cargan como estigma su marginalidad del modelo de mercado que ya Hinkelammert llamó “teologizado”, muestran mucho más.Que el Estado debe ser manejado como un sistema laico es una verdad incuestionable, pero no siempre aplicada. El Vaticano es un Estado, pero quien lo conduce prefiere utilizar el pasaporte del otro Estado, donde él nació, en el “fin del mundo”, en la Argentina.En la declaración del Papa sobre su preferencia para utilizar su pasaporte argentino, hay mucho más que una alusión a un “simple” documento, hay un mensaje que reforzará los que ha hecho en su corto mandato.Por ejemplo, el teólogo y ex sacerdote católico Leonardo afirma que “el discurso del Papa Francisco es directo, explícito, sin metáforas encubridoras como suele ser el discurso oficial y equilibrista del Vaticano”Dice luego que el papa Bergoglio parece decidido a cambiar la relación de la Iglesia Católica con la sociedad, así sea retomando los principios fundamentales del Concilio Vaticano II y algo hay de esto en su siempre comentados discursos y mensajes.Se ha referido inclusive a la economía, al capital y a las finanzas y no lo ha hecho propiamente en términos condescendientes, sino más bien críticos, o sea defendiendo la dignidad de los pobres, de quienes Francisco, el de Asís, es santo emblemático.Por eso los expertos en analizar temas religiosos creen que es posible que el Papa Jorge Mario Bergoglio tenga proyectos que no ha anunciado en forma explícita y que podrían ser materia de un próximo concilio.De manera que no solamente un “Papa mediático”, como desaprensivamente suelen calificarlo los que no conocen a fondo las complejidades de los temas que se manejan allí, en el Vaticano y con las cuales es muy probable que el obispo de Roma continúa sorprendiéndonos.Son sorpresas que hasta ahora han sido muy gratas y que muchos confiamos en que continúen así.


