Integración y alianzas

El nombre más relacionado con el Océano Atlántico, fue, durante mucho tiempo, el de la OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte, que aparecía en noticias esencialmente bélicas, mencionando a esa organización como aliada incondicional de los Estados Unidos.Pero los tiempos hacen...

El nombre más relacionado con el Océano Atlántico, fue, durante mucho tiempo, el de la OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte, que aparecía en noticias esencialmente bélicas, mencionando a esa organización como aliada incondicional de los Estados Unidos.Pero los tiempos hacen que las situaciones cambien y actualmente ya no menciona a la OTAN sino, con mucha más insistencia, a la Alianza del Pacífico que, paradójicamente, tiene más que ver con los Estados Unidos que con el océano o con alguna pacificación.Esa “alianza” es la de cuatro presidentes, que acaban de reunirse en Cartagena, Colombia, para impulsar el modelo de libre comercio, que es una de las banderas ideológicas preferidas por Washington. Son los presidentes de Colombia, Chile, México y Perú.Es paradójico, que algunos medios (de derecha, por supuesto) le den a esa reunión de los cuatro presidentes que a la que tuvieron en Cuba, hace pocos días, los 31mandatarios de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe.Hace unos días, refiriéndose a la corriente integracionista que vive nuestro continente, Luis Hernández Navarro, coordinador de Opinión y articulista del periódico La Jornada de México, escribió lo siguiente:“La región está en un proceso de reinvención porque su visión de sí misma, su destino como territorio y su relación con las grandes potencias, especialmente con Estados Unidos, se está transformando radicalmente. Si, hasta ahora, su inserción con el resto del mundo ha estado condicionada por la presencia de las potencias imperiales (España, Portugal, Inglaterra, Francia y Estados Unidos), con el nuevo siglo ha comenzado a construirse como un conglomerado de naciones con procesos de integración crecientemente soberanos”. En cuanto a la Celac, Alba y Unasur, Luis Hernández está muy atinado, en cambio  lo de la Alianza todavía se puede y se debe ver con sentido crítico, porque reunirse cuatro presidente no significa que sus respectivos países estén integrados. Aliados, quizás, pero no es lo mismo.Es interesante notar, al mismo tiempo que por lo menos uno de los reunidos en Cartagena está en una especie de interinato (Sebastián Piñera, de Chile) porque su sucesora ya fue elegida y será posesionada en unos cuantos días.Cuando se creó la Alianza, estaba también en sus últimos días de mandato Alan García, en el Perú y podríamos referirnos a varias otras “curiosidades” como que Cartagena, cuna de la última reunión de la Alianza del Pacífico, está en el Océano Atlántico, en el mar Caribe, en realidad.No se trata de una telenovela ni de un acertijo, pero existe natural curiosidad por saber en qué terminarán esas alianzas y cómo se consolidará nuestra integración. Son temas muy relevantes como para hacer cábalas o para bromear sobre ellos. Hay que esperar con paciencia.


Más del autor