Mes corto y agitado

Estarán Manuel Santos Calderón, de Colombia, como anfitrión, Enrique Peña Nieto, de México, de Perú Ollanta Humala y probablemente Sebastián Piñera, de Chile, como presidente saliente de Chile, porque Michelle Bachelet aún no se ha posicionado.Para el 19 y 20 de febrero está también...

Estarán Manuel Santos Calderón, de Colombia, como anfitrión, Enrique Peña Nieto, de México, de Perú Ollanta Humala y probablemente Sebastián Piñera, de Chile, como presidente saliente de Chile, porque Michelle Bachelet aún no se ha posicionado.Para el 19 y 20 de febrero está también anunciada  una reunión de ministros de Defensa de la de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur, que se celebrará en Surinam los días 19 y 20 este mismo mes de febrero. Ocupémonos de la reunión en Cartagena, porque la de Surinam está aun relativamente lejana y en esos diez días varias cosas pueden suceder, dada la dinámica con la que se presentan actualmente los acontecimientos.Con la conformación de esa  Alianza del Pacífico quedaron claramente definidos dos bloques económicos y políticos en la región, uno partidario del libre mercado que es la esencia de su creación.El otro bloque es el Alba, del que hacen parte Venezuela, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Bolivia y varias islas del Caribe, caracterizado por gobiernos de izquierda con un modelo económico estatal y proteccionista en cuanto al comercioMientras tanto, Brasil, la potencia regional, sigue siendo visto como un país con un pie en el modelo de izquierda y otro en la derecha. En la cumbre del Alba que se realizó el año pasado en Guayaquil (Ecuador) se afirmó que estos dos proyectos de integración son incompatibles. El presidente Rafael Correa, dijo en esa oportunidad que “se enfrentan dos visiones del mundo: el neoliberalismo, el libre comercio, y aquellos que creemos en el socialismo, en garantías de derechos y en zonas libres pero no para el comercio sino libres de hambre y pobreza”.Veremos qué sucede en Cartagena, porque Colombia está precisamente en este momento con otros problemas, especialmente los relacionados con el proceso de paz con las FARC, que en estos días se han enturbiado por algunos excesos de “inteligencia militar” que aún no se aclararon.La expectativa mayor para la reunión de los ministros de defensa de Unasur en Surinam es lo que pueda suceder con el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, TIAR, que es otra de las herencias pesadas de la Guerra Fría.El TIAR fue primer tratado de su especie después de la Segunda Guerra Mundial, en 1947. La firma del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, corresponde a 1949 y durante la Guerra de las Malvinas en 1982 se trató de hacerlo efectivo. En aquella oportunidad, los Estados Unidos, que era tanto miembro del TIAR como de la OTAN, prefirieron cumplir las obligaciones de la OTAN, donde estaba  (y está, todavía)su aliada de siempre, Inglaterra.Si los ministros de defensa de la Unasur se van a ocupar en Surinam del futuro del TIAR (que está demostrado que no es “recíproco”, posible que desaparezca. Habrá que estar pendientes.


Más del autor