El estado de la unión

Pero no vamos a ocuparnos del norte ni de la “unión” de esos disímiles estados, sino de otros, los que aquí mismo, en este mismo continente han formado la Comunidad de Estados de Latino América y el Caribe, la CELAC.La unión de estos Estados, los nuestros, es la que realmente nos...

Pero no vamos a ocuparnos del norte ni de la “unión” de esos disímiles estados, sino de otros, los que aquí mismo, en este mismo continente han formado la Comunidad de Estados de Latino América y el Caribe, la CELAC.La unión de estos Estados, los nuestros, es la que realmente nos interesa y en estos días nos hemos ocupado bastante de ese tema. Bastante, pero no aún lo suficiente. Sobre esto, dice el periódico El Universal de Caracas:Este 28 de enero hablaron, por un lado, el presidente cubano Raúl Castro en la apertura de la segunda CELAC, y por otro Obama en el Capitolio, en Washington. A ese discurso-informe aludíamos al comenzar este análisis. “Cada uno (Castro y Obama) definió en sus respectivos contextos su idea del mundo, de la política exterior y de las relaciones internacionales. Dos mensajes poderosos en busca de audiencia y cajas de resonancia. Castro habló de la desigualdad social y económica que sigue agobiando a América Latina, tras pasar la primera década del siglo XXI, y Obama de la desigualdad que corroe a Estados Unidos y frena la movilidad social, una característica esencial del sueño estadounidense”.Seguramente algunos creerán que ambos acontecimientos, el de La Habana y el de Washington, simplemente coincidieron por “casualidad”, pero esa es una forma fácil de evadir un análisis de una mayor profundidad.Porque en La Habana estuvieron reunidos 32 presidentes de lo que con nitidez se nota ya como un nuevo orden internacional en América, que una vez más comienza a justificar el apelativo de Nuevo Mundo.Entre los presidentes estuvieron en Cuba el saliente de Chile y la presidenta “entrante” de ese mismo país y eso no fue solamente otra coincidencia, como tampoco lo fue que se reunieran allá con Ollanta Humala, presidente del Perú.Tampoco creemos que haya sido solo “casualidad” que, en forma simultánea con esa reunión en La Habana, hicieran conocer el fallo de una corte internacional que estudió un litigio entre Chile y el Perú.Allí, en la Cumbre de CELAC estuvieron también, juntos pero no revueltos, los presidentes de Colombia y Nicaragua, países que están aún pendientes de otro fallo reciente de la misma corte internacional, la de La Haya y debemos incluir al presidente boliviano, Evo Morales.Son situaciones complejas, como es todo lo que está relacionado con el cambio y por eso vamos a evitar el facilismo de referirnos a “coincidencias” y a “casualidades”. Estamos ante un novedoso estado de la unión, esta vez la unión nuestra, la de la Patria Grande.Y de esa unión, o sea de “nuestra unión” es de la cual debemos ocuparnos con cada vez con mayor interés, de ahora en adelante.


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