Exigimos explicaciones
Están las otras, las Reservas Internacionales llamadas “Netas” que consisten en depósitos de moneda extranjera controlados por los bancos centrales y otras autoridades monetarias. Estos activos se componen de diversas monedas de reserva, especialmente de dólares y euros.La reserva...
Están las otras, las Reservas Internacionales llamadas “Netas” que consisten en depósitos de moneda extranjera controlados por los bancos centrales y otras autoridades monetarias. Estos activos se componen de diversas monedas de reserva, especialmente de dólares y euros.La reserva internacional funciona como indicador económico, mostrando los recursos de que dispone un país para hacer compras en el extranjero, transacciones en las cuales sólo son aceptables divisas fuertes como medio de pago. Estos activos son usados por los bancos centrales para dar apoyo a los pasivos, por este motivo, la reserva internacional es entonces un indicador acerca de la capacidad del país para financiar sus importaciones.Hasta ahí, teoría económica, lo que haga un país con sus reservas internacionales depende de sus autoridades nacionales, o de la autonomía que estas tengan con relación al “orden” imperante en ese momento en las relaciones internacionales, dictado actualmente por el BM o el FMI.De otra manera no se entiende cómo Bolivia deposita sus reservas internacionales en bancos o entidades financieras “globales” que pagan intereses ridículamente bajos por esos recursos y ese es aquí, en nuestro país, un debate ya largo, que seguramente continuará.Los economistas, que ahora son más bien “tecnólogos de mercado” deberían explicarle eso a la ciudadanía, pero dudamos que lo haganbien, porque lamentablemente la economía ya no es como en el pasado, una ciencia social, sino una tecnología.Concretamente, está por explicar mejor eso de que 60 millones de dólares (de las reservas de Bolivia), estén actualmente en el banco JP Morgan, involucrado en varios escándalos financieros o en otros destinos similares.Cuando nos referimos a “explicarle” estos asuntos a la ciudadanía, queremos decir hacerlo sin utilizar ese lenguaje críptico que ahora acostumbran utilizar como jerga los que se siguen llamando a sí mismos “economistas”.Esas son las otras reservas que nos están preocupando en Bolivia hace rato y hace rato, también, que nadie ha podido explicarnos en forma satisfactoria cómo se manejan y por qué se manejan en esa forma.Hay otras reservas que se han estado mencionando co insistencia en la prensa en los últimos días, concretamente en las fuentes de las que se vale el buscador de noticias del servidor Google y son las “reservas petroleras en el Chaco”.Ese Chaco, en las noticias que dijimos, no es el Chaco boliviano, sino el de Paraguay, que también tiene una región que se llama así y las informaciones muy repetidas últimamente se refieren a exploraciones allí.“Una auditoría independiente confirmó reservas potenciales de más de 1.000 millones de barriles de crudo en las áreas de exploración de la empresa President Energy en el Chaco paraguayo”, informó la compañía según la agencia EFE.Dejemos el tema por ahora ahí, porque ya tenemos demasiadas preocupaciones por ahora.


