La pena de muerte
Pero la pena de muerte todavía existe, en pleno siglo XXI y en varios lugares del mundo, inclusive en América y es un tema relevante, sin duda, aunque provoque menos noticias que un Rally o una declaración de Obama.Allí, Norteamérica, precisamente, en Columbus, Ohio, para ser precisos, fue...
Pero la pena de muerte todavía existe, en pleno siglo XXI y en varios lugares del mundo, inclusive en América y es un tema relevante, sin duda, aunque provoque menos noticias que un Rally o una declaración de Obama.Allí, Norteamérica, precisamente, en Columbus, Ohio, para ser precisos, fue “ejecutado” en estos días un delincuente, que demoró 26 minutos en morir mientras jadeaba buscando aire, después que le administraron las sustancias químicas establecidas en el protocolo.La pena de muerte fue aplicada por todos los países de América Latina en algún momento de la historia, aunque ahora del siglo XXI está prohibida en la mayoría. Venezuela fue el primer país del mundo (en 1863) y Costa Rica el tercero (en 1882) en abolir la pena de muerte.En la actualidad, solamente Bahamas, Cuba, Guyana, Jamaica, Trinidad y Tobago y algunas de las Pequeñas Antillas continúan aplicando la pena de muerte, aunque se dan casos totalmente “irregulares” de pena de muerte, como el de los “falsos positivos”, en Colombia.En Estados Unidos, las encuestas suelen mostrar pues un apoyo mayoritario a la subsistencia de la pena capital. La postura de un político a favor de la abolición o incluso medidas de gracia a favor de los condenados a la pena capital son considerados como muestras de debilidad ante el crimen.Aproximadamente 6 de cada 10 estadounidenses opinan que la pena de muerte no tiene un efecto disuasorio en los casos de asesinato, y la mayoría opina que por lo menos un inocente ha sido ejecutado en los últimos cinco años.Una encuesta reciente en la web de Al-Yazira concluye que el 52,7% de los encuestados estaba a favor de la prohibición de la pena de muerte, un 39,3% en contra de su prohibición, y un 8% se mostraba indeciso.Entre las ONG, que son varios centenares o quizás miles, solamente dos, Amnistía Internacional y Human Rights Watch se han posicionado explícitamente en la lucha contra la pena de muerte, con riesgo de que las consideren “subversivas”.Porque Karl Marx en 1853, escribió lo siguiente: ”Para defender la pena de muerte se suele presentar ésta como un medio de corrección e intimidación. Pero la historia y la estadística prueban plenamente que desde Caín el mundo jamás se ha corregido o intimidado por el castigo ¡Miserable sociedad ésta que no ha encontrado otro medio de defenderse que el verdugo y que proclama su propia brutalidad como una ley eterna”.Ese es buen final para este comentario, porque también la pena de muerte, como todo lo que se hace en nombre de la justicia, sea no justo que se lo haga, tiene demasiados expertos y deberían ser ellos quienes opinen.Para que así nosotros podamos ocuparnos de nuestros propios temas.


