Reflexiones desde el Cursillo: El bautismo de Jesús

“Por entonces llegó Jesús desde Nazareth de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua vio el cielo rasgarse y al Espíritu bajar hacia El como una paloma”. (Mt. 9 – 11)Esto aconteció por aquellos días cuando todo el pueblo era bautizado por Juan, tenía...

“Por entonces llegó Jesús desde Nazareth de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua vio el cielo rasgarse y al Espíritu bajar hacia El como una paloma”. (Mt. 9 – 11)Esto aconteció por aquellos días cuando todo el pueblo era bautizado por Juan, tenía Jesús como unos treinta años, había llegado hasta El la noticia de que junto al Jordán había un profeta por nombre Juan que predicaba y bautizaba.Jesús se despidió de su madre y emprendió el camino. Ya junto a Juan y ante su resistencia de bautizarle porque le reconoce, Jesús le dice: “Déjame hacer ahora pues así nos cumple llenar toda justicia”.Estas palabras contienen lecciones de altísima espiritualidad, es como si le dijera déjame hacer ahora yo tengo mis razones que tu no sabes ahora, pronto lo sabrás.Aquí nos enseña que muchas veces dejando nuestros proyectos hay que dejar hacer a Dios, que tiene sus planes que no coinciden con los nuestros.Con mucha verdad se dice que si supiéramos todo lo  que Dios sabe, querríamos todo lo que Dios quiere.Para inaugurar su obra mesiánica Jesús es bautizado por el precursor que va a ser testigo de su mesianidad.Jesús el Cordero de Dios que toma sobre si el pecado del mundo, se humilla y fiel al Padre recibe el bautismo para que todos lo recibamos con el fuego del Espíritu Santo.Nosotros cristianos hemos sido bautizados, ese bautismo ha impreso en ti y en mi, un carácter, un sello indeleble.No podemos ignorar las exigencias de nuestro bautismo, por el nos incorporamos a Cristo y nos enrolamos en su iglesia.Mi bautismo importa la exigencia de una vida justa sin egoísmo o sea, siendo consciente de que:El egoísmo empequeñece.La amistad humaniza.La caridad diviniza.En cambio: El egoísmo lo reclama todo para sí.La amistad quiere algo para si.La caridad lo toma todo sobre si.No ha de costarte mucho saber por dónde anda tu corazón haz tu “test” de acuerdo con estas orientaciones y tal vez te horrorices, gracias a Dios y digo “Gracias a Dios” porque gracia de Dios es saber horrorizarse ante sus propios fallos, el horror es como el aperitivo del arrepentimiento.Recuerda que el soldado no viste el uniforme para lucirlo y tu con esa señal indeleble que el bautismo ha impreso en tu alma, te obliga a salir de la trinchera y a dar la cara por Cristo, con tu testimonio de vida.


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