La esposa del César

Pero no se trata solamente de Silvio Berlusconi, mandatario con agitada vida sentimental (para llamarla de alguna manera) sino de muchos otros ejemplos, casi todos europeos, sobre la actitud poco digna de los poderososLa vida privada del actual presidente francés, François Hollande, está...

Pero no se trata solamente de Silvio Berlusconi, mandatario con agitada vida sentimental (para llamarla de alguna manera) sino de muchos otros ejemplos, casi todos europeos, sobre la actitud poco digna de los poderososLa vida privada del actual presidente francés, François Hollande, está siendo “manoseada” por los medios de comunicación, por una real o supuesta una relación sentimental del presidente con la actriz Julie Gayet.Esa era ayer la “comidilla” de varios medios, concretamente de más de quinientos que se ocuparon  del asunto, según  el más utilizado buscador de noticias, y es probable que el número aumente,  porque el martes se cumplirá la tradicional reunión de Hollande con la prensa.Aludimos a dignidad porque esa cualidad se traduce como «algo valioso». Hace referencia al valor inherente al ser humano en cuanto ser racional, dotado de libertad y poder creador, pues las personas pueden modelar y mejorar sus vidas.Los poderosos europeos no han mostrado últimamente mucha dignidad y volvemos a Silvio Berlusconi, el italiano, a quien, además de su agitada vida sentimental, el año pasado la Corte Suprema de su país condenó a 4 años de prisión por fraude fiscal.En ese orden de ideas, fue antológico el caso del  ex director del Fondo Monetario Internacional, FMI, Dominique Strauss-Kahn y otros trece acusados de proxenetismo, juzgados ante un tribunal correccional, de la comuna francesa de Douai. Dominique Strauss-Kahn debió dimitir de su cargo en el FMI en 2011 y renunciar a sus aspiraciones presidenciales por otro escándalo de índole sexual, cuando fue acusado de violación por una camarera de un hotel en Nueva York.Además de cuestionar esa poca dignidad de quienes no solo deben ser sino también “parecer” honestos, es pertinente criticar a los medios que casi obsesivamente se ocupan de esas “debilidades” de los poderosos. Esta vez parece que “el turno” es del francés Hollande.Lo paradójico es que precisamente uno de esos personajes, el italiano Silvio Berlusconi, era propietario de todo un “imperio” mediático, que incluía varios canales de televisión, que seguramente ahora ya no lo mencionan mucho.Para terminar, digamos que la dignidad se explica por la «autonomía» propia del ser humano, que, como dijeron ya varios filósofos, pues sólo el que sabe y puede gobernarse a sí mismo, según un principio racional, resulta “señor de sus acciones” y en consecuencia un sujeto libre.Y ocupémonos de otras noticias, ignoradas por muchos medios, como ese saludo personal de Raúl Castro a Michelle Bachelet. La presidenta chilena probablemente estará en Cuba, saludando a su colega Raúl, en la próxima Cumbre de Celac, el 28 en La Habana.Cuando eso se produzca, será un elocuente ejemplo de dignidad recíproca, que es lo que sustentará a nuestra cada vez más próxima Patria Grande. Amen.


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