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La integración en Celac tiene respaldo en las 33 naciones que fueron las fundadoras del organismo, pero también tiene contradictores, a quienes de ninguna manera les conviene disminuir o perder su hegemonía en lo que todavía creen que es “el patio trasero”.Pues bien, CELAC tiene anunciada...

La integración en Celac tiene respaldo en las 33 naciones que fueron las fundadoras del organismo, pero también tiene contradictores, a quienes de ninguna manera les conviene disminuir o perder su hegemonía en lo que todavía creen que es “el patio trasero”.Pues bien, CELAC tiene anunciada una reunión cumbre para los días 27 y 28 de este mes, enero, en La Habana, Cuba y era previsible que a algunos no les gustara ese encuentro, como no les gusta, en general, nada que integre a las naciones latinoamericanas.“Se pretende intrigar entre gobiernos hermanos de América Latina para tratar de llegar en un clima hostil a la cumbre del 28 y 29 en La Habana, pero van a fracasar, ¡llueva, truene o relampaguee la cumbre será de unión!”, dijo el presidente venezolano Nicolás Maduro.En las fuentes habituales de información internacional, esa declaración pasó casi desapercibida, lo cual tampoco es extraño, porque el bloqueo gringo contra Cuba no es sólo retórico, sino real y además Nicolás Maduro no es visto con ojos amigables en el norte.La última reunión cumbre de Celac se hizo hace un año, en Chile, pero hoy Chile es integrante de la Alianza del Pacífico (con Perú, Colombia y México). Ese es  un intento de debilitar otras iniciativas de integración latinoamericana. Su “cumbre” será en febrero, en Cartagena.Sin necesidad de ser muy acuciosos, podemos recordar que suele pasar con los “aliados”, que son, por definición, más que componente comunitarios, socios eventuales contra algún eventual enemigo, como sucedió durante las llamadas guerras mundiales.En la última de ellas, la Unión Soviética fue “aliada” de Estados Unidos contra el eje (Alemania, Japón, Italia), lo cual no impidió que luego de esa guerra se convirtiera en enemiga de Washington, en otra guerra, que suelen llamar “fría”, pero no lo fue tanto.La Alianza para el Progreso tampoco fue una comunidad de intereses, sino un proyecto de Estados Unidos para ampliar y consolidar su influencia en el resto del hemisferio, donde hubo a partir de entonces más conflictos que progreso.Los temores expresados por Nicolás Maduro, por eso, no pueden ser tomados a la ligera, como seguramente intentarán hacer algunos medios, o simplemente ignorarlos para que no tengan repercusión internacional.Pero nosotros creemos que no sólo lo que dijo el presidente Maduro, sino todo lo que amenace a Celac y en líneas generales a la integración latinoamericana merece nuestra atención prioritaria.Hay otras reuniones importantes en las que participará Bolivia, pero es aconsejable diferenciar aquellas que se refieren esencialmente a temas económicos, como la del G-77+ China o Mercosur, de las que  están orientadas al anhelo integracionista bolivariano.La del G-77 comienza hoy, la del Mercosur será el 31, pero la de CELAC será mucho más importante.


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