Petróleo y agua
Tenía que ser el petróleo, pero no por la explosión de un tren cargado de petróleo, en Dakota del norte, ni por el “gasolinazo” con el que amanecieron varios países, entre ellos México, sino por algo que tiene que ver con el petróleo mexicano, recientemente...
Tenía que ser el petróleo, pero no por la explosión de un tren cargado de petróleo, en Dakota del norte, ni por el “gasolinazo” con el que amanecieron varios países, entre ellos México, sino por algo que tiene que ver con el petróleo mexicano, recientemente “privatizado”.“Inversionistas canadienses y estadounidenses serán probablemente los primeros en participar en programas de fractura hidráulica para la extracción de gas de esquisto en México, ya que pueden aportar experiencia y competencia a un sector recién abierto por las reformas”, según la noticia.La fractura hidráulica, o “fracking” es una técnica muy peligrosa para el medio ambiente, pero la avidez por petróleo hace que ya la estén empleando en varios países, a pesar de las protestas, especialmente en Europa.Se estima que sus reservas de hidrocarburos de esquisto ubicarían a México en sexto lugar a nivel mundial, particularmente gracias a concentraciones en los estados de Coahuila, Veracruz y Sonora, donde operan varias empresas mineras canadienses y estadounidenses.“Creo que hay una oportunidad en el mercado canadiense de levantar capital para invertir en el sector de gas y petróleo que ha sido recientemente abierto en México”, señaló el gerente general de la consultora Candiani Mining, Mauricio Candiani.Es probable que no sean precisamente las mineras las que inviertan en la extracción de petróleo y gas de esquisto, dado que las técnicas y competencias para ello son muy distintas, pero eso, al menos para nosotros, es irrelevante.Como los que se copian de inmediato son los malos ejemplos, tememos que este, el de México, “cunda” en el resto del continente con las previsibles consecuencias negativas para el medio ambiente.Pero pasemos a la noticia buena, o “menos mala” que la del esquisto y su creciente explotación y se refiere a nuestro antiguo problema de utilización de las aguas bolivianas del Silala, por parte de empresas chilenas.Un grupo de parlamentarios chilenos presentó al Congreso un proyecto de ley orientado a modificar el Código de Minería para que el uso de agua desalinizada en procesos mineros sea obligatorio, de acuerdo con un comunicado de la Cámara Baja, difundido por BNA.Las compañías mineras que tienen derechos de agua superiores a 150 litros por segundo estarán obligadas a incorporar el agua desalinizada en sus operaciones, en vista de la escasez de agua dulce que afecta a las regiones donde se realiza este tipo de actividades.Los legisladores señalaron que el uso de agua desalinizada en operaciones mineras no está regulado actualmente, y el objetivo del proyecto es establecer ese marco legal. Diversas compañías mineras han instalado plantas desalinizadoras en sus operaciones.Pensamos, con optimismo, que podremos “salvar” las aguas del Silala, especialmente ahora que en Chile finaliza un gobierno privatizador tenaz.


