Los Juegos del hambre: en llamas
Comparándola con su predecesora Los Juegos del Hambre en llamas, está técnicamente mucho mejor realizada, el nuevo director Francis Lawrence afino la narrativa dando espacios para que la trama se desarrolle de una manera más fluida, permitiendo que los espectadores respiren, se introduzcan...
Comparándola con su predecesora Los Juegos del Hambre en llamas, está técnicamente mucho mejor realizada, el nuevo director Francis Lawrence afino la narrativa dando espacios para que la trama se desarrolle de una manera más fluida, permitiendo que los espectadores respiren, se introduzcan a la historia y luego pierdan el aliento con las escenas de acción, que es una constante en la saga, la utilización del trípode y rieles en el desarrollo de las escenas es evidente, gracias a estos artilugios las escenas son mucho más legibles logrando que el lenguaje de la imagen aporte con la historia. Jennifer Lawrence (Katniss Everdeen) hace una interpretación excelente en su rol de gestora del cambio social, símbolo de la creciente revolución contra el Capitolio además su creciente rivalidad en contra del sistema establecido encabezado por el presidente Snow. Aunque sede protagonismo a sus co-estrellas generosamente en esta nueva cinta, sigue siendo el espíritu de la misma, interpretando una dimensión más profunda del personaje mostrando que no solo es una amazona moderna, sino también sus miedos, debilidades, cerrando con solvencia el perfil humano del personaje logrando mayor entendimiento y empatía. También ayuda que cuente con la colaboración de grandes actores como Donald Sutherland, Woody Harrelson o el siempre inmejorable secundario del filme Stanley Tucci. Eso sin olvidarnos de los más jóvenes como Josh Hutcherson, Liam Hemsworth, o los recientemente incorporados Sam Clafin y Jena Malone. Algo que destacar de manera positiva es el trabajo artístico, en la creación de escenarios, ya sea en los distritos como en la metrópoli, admirable los diseños del vestuario que nos deleitan con gusto y belleza, dotados además de efectos visuales que jerarquizan las cualidades de textura y color maravillosamente. El final de la película hace las veces de puente para la tercera película que se estrenara a finales de este año, y deja con las ganas de ver como se desentramaran los entuertos en que nos metió la autora de la trilogía Suzanne Collins en cualquier caso siempre emocionante y vibrante, aun quizá necesitado de un final más contundente, seguramente vamos hacia un tercer acto que debe ser épico. Muy recomendable, 5.9 sobre un máximo de 7


