La presencia de Dios

está presente en la inmensidad de los cielos, en la grandeza de los mares, en el vaivén de sus olas, en el fulgurar de las estrellas, en lo profundo de las aguas, en el canto de las aves, en la belleza de las flores, en la mirada de los niños, en la ternura de las madres, en el amor sincero. ...

está presente en la inmensidad de los cielos, en la grandeza de los mares, en el vaivén de sus olas, en el fulgurar de las estrellas, en lo profundo de las aguas, en el canto de las aves, en la belleza de las flores, en la mirada de los niños, en la ternura de las madres, en el amor sincero.  Decir dónde está presente Dios sería inacabable porque El es infinito.Hoy preguntémonos como Dios se ha manifestado a los hombres, no ha sido el eterno ausente, nunca dejó sola a su criatura, tenemos testimonios bíblicos de su presencia a través de sus manifestaciones:Cuando habló con Adán y Eva (Gn.3 - 10,14).Cuando le habló a Moisés (Exd.3 – 5,10).Cuando le habló a Jonás (Jn.1 – 2,3).En todo el antiguo testamento, Dios se manifiesta a los hombres y también después de la venida de Jesús, por ejemplo en el bautismo de Jesús cuando dijo: “Este es mi Hijo el Amado al que miro con cariño” (Mt.3 – 17).A través de los tiempos, Dios se sigue manifestando a los hombres y lo hará hasta que se acabe el tiempo.  Hoy lo hace a través de sus apóstoles, el clero, quienes nos transmiten el mensaje de Jesús, nos lo explican y nos hacen tomar conciencia de lo que Dios quiere de nosotros.Preguntémonos ¿Cuándo Dios se ha manifestado en mi vida?.  Quizás cuando más tenía necesidad de su ayuda, en momentos de profunda tristeza, de preocupaciones o de situaciones difíciles;  pero si, sabemos que en algunos momentos de nuestra vida El Señor se nos manifestó. También sentimos su presencia cuando tenemos una gran alegría o un hermoso acontecimiento.  Pero ¿Cuántas veces se nos manifestó Dios en nuestra vida?. Creo que constantemente.Para descubrir la presencia de Dios es necesario ensanchar nuestra vida interior, es necesario buscarlo en el silencio para poder percibir su presencia, para poder saborear la paz que irradia de su persona.Nunca lo encontraremos en el bullicio, en momentos de apuro del activismo que nos consume, sabemos de que hoy la vida es más complicada, porque siempre nos falta el tiempo para todo, pero sobretodo sabemos de que hacemos espacio para todas nuestras actividades, hasta para fiestas y festejos, pero para El Señor no tenemos tiempo.Si quieres a tu hijo o hija, a un ser querido, a un amigo, seguramente que has de querer tenerlo cerca, conversar con sinceridad, porque quieres de verdad a esa persona por eso te interesa su vida y deseas estar con ella. Si amas de verdad al Señor ¿No te darás el tiempo para hablar con El? para buscarlo, para tratar de encontrarlo y después de ponerte en su presencia, dialogar con El Señor y El te hablará en lo profundo de tu corazón.El Señor se manifiesta cada día, generalmente en los pobres, no solamente en los que carecen de bienes, sobretodo en los pobres de cariño, de compañía, de consuelo, de comprensión, en los pobres que aún teniendo riquezas, sufren la pobreza de esperanza, porque carecen del conocimiento de un Dios que nos ama.En esta pobreza se nos manifiesta Dios, para que nosotros seamos su voz y llevemos en su nombre, su palabra que convierte y fortalece.Creo que hoy cuando la violencia, la corrupción, el egoísmo, leyes que dañan la moral de nuestro pueblo están afianzándose cada vez más, es necesaria la presencia de Dios en la vida de cada uno de los hombres.


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