Golpes de Estado

Por definición, un golpe de Estado es la toma del poder político, de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder vigente con anterioridad.No siempre lo...

Por definición, un golpe de Estado es la toma del poder político, de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando la legitimidad institucional establecida en un Estado, es decir, las normas legales de sucesión en el poder vigente con anterioridad.No siempre lo golpes de Estado tienen que ser protagonizados por militares, aunque en América Latina esa fue la norma que caracterizo el periodo tristemente célebre conocido con el nombre de “operación Cóndor.Últimamente, sin embargo, hemos sido testigos de golpes de Estados promovidos desde otros núcleos de poder, no necesariamente militar, como los fenómenos que provocaron el cambio del entonces presidente del Paraguay, Fernando Lugo.En el caso de Bogotá, el alcalde, Gustavo Petro, elegido hace dos años por casi un millón de votos, fue “destituido” por el Procurador, que no es funcionario de elección popular, sino elegido por una de las cámaras del poder legislativo colombiano.La causa (no causa judicial, solamente “causa”) para esa destitución fue que el alcalde Petro intentó recuperar para la administración pública la recolección pública hasta entonces en manos de la empresa privada.El procurador, Alejandro Ordoñez, emitió su “sentencia”  (sin ser juez, insistimos) alegando “irregularidades” en la desprivatización del negocio de la recolección de basuras en Bogotá. No es un negocio pequeño, porque Bogotá pasa de 6 millones de habitantes.La reacción de Petro fue convocar  el mismo día lunes a una manifestación de apoyo ciudadano, que resultó multitudinaria y que es muy probable que continúe, hasta que se levante la sanción que muchos, incluido el ministro colombiano de justicia, consideran  por lo menos irregular.Es pertinente recordar que Colombia nunca tuvo un gobierno producto de golpe de Estado. Lo más parecido fue una conspiración del Partido Conservador para llevar a la presidencia al general Gustavo Rojas Pinilla.Eso es lo más parecido a un golpe de Estado y allí mismo, en Colombia, fue calificado entonces con el imaginativo nombre de “golpe de opinión”. Es decir, allí no existe esa nefasta tradición de golpes de Estado. Bueno, en Chile tampoco existía, hasta el 9 de septiembre de 1.973.La ciudadanía, tanto en Egipto, como en Colombia, como en México, está tomando más conciencia de sus derechos y ahora a los grupos de poder, impidiéndoles que dominen a toda la sociedad.En México, precisamente, está también en plena aplicación la resistencia ciudadana a la pretendida privatización del petróleo y para eso iniciaron ya manifestaciones callejeras que comparten con el fenómeno colombiano la atención noticiosa, según el buscador Google.Los manifestantes en Bogotá comenzaron a llamarse “indignados”, utilizando el mismo apelativo que se hizo muy conocido en España, y como allí ocupan espacios públicos. Los tiempos cambian, pero no mucho.


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