El famoso mal de muchos
Y comencemos con lo más reciente, una información de la agencia Prensa Latina, publicada en varios medios, aunque es muy probable que no en el Wall Street Journal, porque sabemos que ese periódico está pendiente de otros asuntos.Dice Prensa Latina: “La Marina de Guerra de Estados Unidos se...
Y comencemos con lo más reciente, una información de la agencia Prensa Latina, publicada en varios medios, aunque es muy probable que no en el Wall Street Journal, porque sabemos que ese periódico está pendiente de otros asuntos.Dice Prensa Latina: “La Marina de Guerra de Estados Unidos se encuentra hoy empañada por un nuevo escándalo de corrupción que involucra a una empresa contratista con sede en Dubái, cuyos servicios sobregirados presuntamente provocaron el desvío de millones de dólares”. Y sigue: “El Departamento estadounidense de Justicia suspendió el otorgamiento de nuevos contratos federales a la Inchcape Shopping Services, empresa de gestión de transporte marítimo propiedad del gobierno de Emiratos Árabes Unidos” Continúa la noticia señalado que “Diversas reclamaciones acusan a la entidad de fraude por el pago de comisiones a subcontratistas que ofrecieran grandes descuentos, para luego apropiarse de la diferencia en lugar de entregarla a la Marina, reveló ayer el diario The New York Times”.Esa referencia al periódico gringo es muy importante, porque como Prensa Latina es una agencia cubana de noticias, podrían existir susceptibilidades si la noticia se originara en la agencia, pero desaparecerían al mencionar al periódico gringo como fuente.Pero no estamos ocupándonos hoy de los medios, sino de la corrupción. De esa omnipresente corrupción que es muy mencionada cuando afecta a la periferia, pero se suele ignorar cuando está en el centro del sistema.A propósito de esto, precisamente, hace unos días, el columnista Carlos Angulo Rivas decía que “Los escándalos políticos en los últimos días han sido sucesivos alrededor de la corrupción en las altas esferas de gobierno en Canadá”. Y sigue Rivas señalando que: “Los medios de comunicación han estado siempre muy activos en cuanto a las investigaciones públicas y policiales relacionadas con la corrupción en nuestro continente. Pero como dice el proverbio popular: “en todas partes se cuecen habas, ya que cuando hablamos de este tema candente de inmoralidad en los hombres públicos casi siempre pensamos o nos referimos a los gobiernos de México para abajo y casi nunca a Estados Unidos y Canadá”.Por si acaso, hacemos notar que el columnista Carlos Angulo Rivas no es cubano, porque si lo fuera comenzarían a decir que todo es una conspiración de esa hermosa isla, bloqueada injustamente por los gringos hace más de medio siglo.Otra tendencia frecuente es pensar que la corrupción es protagonizada exclusivamente por funcionarios públicos. No hay tal, en el sector privado existen modalidades de corrupción tan extendidas y arraigadas como en el público. Claro que a la mayoría nos interesa, nos debe interesar, cómo se manejan los recursos públicos, que son de todos, aunque los corruptos los manejen como si fueran de ellos o fueran de nadie. Pero ese es tema para otro comentario.


