Reflexiones desde el cursillo: La Amistad
Es la amistad uno de esos valores comunes a todos los hombres, de todas las razas y de todos los credos.La amistad es algo más grande, más profundo, más vital que el compañerismo. Hoy los hombres son con frecuencia compañeros de viaje, de trabajo, de diversión y hasta de apostolado. Pero es...
Es la amistad uno de esos valores comunes a todos los hombres, de todas las razas y de todos los credos.La amistad es algo más grande, más profundo, más vital que el compañerismo. Hoy los hombres son con frecuencia compañeros de viaje, de trabajo, de diversión y hasta de apostolado. Pero es un compañerismo que no toca a las raíces del alma, no se abre a la amistad, es hierba de un día, amor de superficie.La verdadera amistad supone un pacto de fidelidad, una capacidad de dar sin esperar la respuesta.La amistad está por encima de las ideas.La amistad no se rompe con la adversidad, hasta su recuerdo es eterno, no conoce la traición.La amistad es abierta como el mar, no está condicionada ni al sexo, ni a la edad, ni a la belleza y madura con el tiempo.En el mundo de hoy, el hombre corre el peligro de sentirse más solo que nunca.Hoy existen soledades atroces dentro del mismo matrimonio, entre padres e hijos, entre hermanos, entre compañeros, entre vecinos. La soledad no la elimina la simple compañía. Por eso se dice que los esposos entre sí, que los padres y los hijos, y que los hermanos, deben comenzar a ser “amigos”. Y esto es más profundo de lo que parece.La amistad es la que más da el sentido a la compañía, porque al amigo más que a ningún otro, se le ama por si mismo y con el amigo se comunica nuestras profundidades más secretas. ¿no lo vemos en la vida de cada día?.Una chica cuenta a su amiga lo que cuenta a su madre, un hombre cuenta a su amigo lo que nunca dijo a su esposa.La amistad tiene un algo misterioso que empuja a la confianza, es una dimensión del amor, solo descubierta cuándo se comparte.La amistad fue el primer regalo que El Salvador ofreció al hombre. “Ya no os llamaré siervos sino “amigos”. “El amigo fiel es un refugio seguro y el que lo encuentra halla un tesoro” (eclesiástico 6,14).Si tú quieres tener un tesoro, un amigo fiel, brinda tu amistad, tu fidelidad, tu confianza, así lo que tu das, también recibirás.El Maestro el amigo de los hombres, lloró ante la muerte de su amigo Lázaro y esa misma amistad es la que nos ofrece.La amistad será siempre la primera palabra de esa poesía que Dios seguirá escribiendo cada mañana hasta la consumación de los siglos.¡Cristo nos ha llamado amigos!


