Un diciembre en paz
La oferta, por supuesto, crecerá tanto que causará aparente demanda, inclusive para aquello que no se necesita, pero esas “fuerzas de la mano invisible” están tan incorporadas en nuestra cultura que ya resultan inevitable.Pero al menos se pudo evitar otras situaciones que habrían...
La oferta, por supuesto, crecerá tanto que causará aparente demanda, inclusive para aquello que no se necesita, pero esas “fuerzas de la mano invisible” están tan incorporadas en nuestra cultura que ya resultan inevitable.Pero al menos se pudo evitar otras situaciones que habrían empañado diciembre, como la justificada protesta de las víctimas de las dictaduras, a quienes el gobierno ofreció atender y estos suspendieron sus protestas.Es deseable que no se trate de una “promesa política” porque esas palabras han adquirido un significado peyorativo debido a que casi siempre lo único que se logra con ellas es aumentar las frustraciones.Pero digamos algo de la paz, que no es solo el nombre de varias ciudades, una en Bolivia, sino la ausencia total de conflicto, o sea lo que deseamos para todos los bolivianos en este mes de diciembre.Para construir la paz donde ha existido un conflicto, no es suficiente con desearlo, porque esa puede ser solamente una “tregua”, que no es lo que se busca y hay fórmulas y procedimientos para lograr la paz.Johann Galtung, es uno de los intelectuales que más ha estudiado las condiciones en las que se construye la paz y ha sugerido las tres “R” para lograrlo: Primero la Reparación, luego la Reconciliación y finalmente la más importante, la Resolución.Galtung es un sociólogo noruego y es uno de los fundadores y protagonistas más importantes de las investigaciones sobre conflictos sociales y realizó sus trabajos sobre violencia también en América Latina. Veamos lo de las tres R:Se tiene que Reparar los daños que las dictaduras han causado a miles de bolivianos, tanto a aquellos que permanecieron y las sufrieron aquí, como los que tuvieron que optar por el duro oficio del exilio.Solo cuando se haya reparado esos daños materiales y espirituales, físicos y psicológicos, se puede hablar del paso siguiente, o sea la Reconciliación. Atender a las víctimas que protestaban es por ahora sólo un intento de reconciliación.Y viene la “R” más importante, o sea la Resolución de las causas que originaron el conflicto, hay que resolver las causas de las dictaduras, si se pretende que queden también resueltos los efectos que tuvieron, para que, además, el ciclo no se repita.Y para concluir con buenas noticias, digamos que es una muy buena el que Ecuador haya intensificado su búsqueda de apoyos para la creación de una Corte Penal de Unasur, un rompecabezas jurídico que exigirá ingentes esfuerzos técnicos y notables concesiones políticas. Por último, es también positivo que Bolivia presente a la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción la resolución de Celac que establece que no se “dará refugio a prófugos por hechos de corrupción”Y ahora sí: que tengamos un diciembre en paz.


