Estados Unidos y la deuda con su infancia

Este tratado para la protección de los más desvalidos de la población mundial fue adoptado por Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y establece los derechos básicos para los menores de 18 años.Solo 3 países no le han dado el visto bueno final, que son Somalia, Sudán del Sur y Estados...

Este tratado para la protección de los más desvalidos de la población mundial fue adoptado por Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y establece los derechos básicos para los menores de 18 años.Solo 3 países no le han dado el visto bueno final, que son Somalia, Sudán del Sur y Estados Unidos.Pese a firmarlo en 1995, la Casa Blanca nunca lo envió al Senado para ser ratificado, lo cual significa que si bien respalda los derechos descritos en el documento, no está comprometido legalmente a acatarlos.Según Susan Bissell, directora de la sección de protección infantil en Unicef, Washington ratificó dos protocolos adicionales de la Convención referentes a los menores en conflictos armados y a la prostitución, pornografía y venta de menores.Durante una evaluación de la posición estadounidense sobre el tema, un funcionario del Departamento de Estado le envió a BBC Mundo una declaración escrita en la que asegura que “la administración apoya las metas de este importante tratado de derechos humanos, a saber, la protección del bienestar de los niños”.Sin embargo, para las autoridades de este país hay “desafíos domésticos de implementación”, así como otros instrumentos de derechos humanos cuya ratificación se convierte en un espinoso asunto.La decisión del gobierno de no ratificar el documento alimenta una tendencia según la cual Estados Unidos es reacio a adoptar tratados de derechos humanos, plantea la cadena británica.Sobre este particular, las autoridades se niegan a profundizar pese a ser muchos quienes piden que Washington deje de ser una excepción y adopte el tratado como casi todo el mundo.Este es un asunto escabroso para los políticos de esa nación norteña.Ya en febrero de 2001, el entonces presidente George W. Bush objetaba su firma y planteaba que la Convención tenía un enfoque basado en los derechos humanos, pues entre otras cosas, prohíbe enjuiciar y encarcelar a niños como adultos, algo que en el país ocurre con frecuencia.Para entonces, los estadounidenses tenían un récord nada envidiable: el 99 por ciento de los niños condenados a cadena perpetua en el mundo sin derecho a libertad condicional.En 2005, por ejemplo, existían nueve mil 400 prisioneros cumpliendo condenas a prisión perpetua por crímenes cometidos antes de la edad de 18 años, de los cuales dos mil 225 pagaban cadena perpetua sin libertad condicional.De estos, un 16 por ciento tenían entre 13 y 15 años cuando cometieron los crímenes por los que fueron condenados.Organizaciones de derechos humanos aseguran que en la actualidad hay cerca de 100 mil niños encarcelados en instituciones locales de detención y correccionales estatales en todo el país.A causa de las leyes existentes, los pequeños que “violan” la ley enfrentan tratos como ser esposados, arrestados, lanzados dentro de patrulleros policiales, les son tomadas las huellas digitales, los han encarcelado y condenado por crímenes.Incidentes tan triviales como rabietas en jardines infantiles, peleas en los patios de las escuelas o activar una alarma de incendio, pueden ser considerados como delitos graves por las autoridades estadounidenses.Menores de seis o siete años son llevados con esposas, encerrados y registrados con antecedentes criminales permanentes gracias al sistema de leyes del país.Según el sitio Wordpress.com, no todos los niños son tratados por igual. La raza y la clase juegan su papel y existe una gran diferencia entre los arrestos de los menores según la raza, que se hace más aguda con la disminución de la edad.El Centro de Justicia Juvenil de la Escuela de Derecho de la Universidad Suffolk (JJC), sostiene que niños afro-estadounidenses, quienes componen sólo un 15 por ciento de la población joven, representan un 46 por ciento de los encarcelados y un 52 por ciento de aquellos cuyos casos terminaron ante un tribunal penal adulto.Los niños negros son encarcelados a una tasa de cinco veces la de los blancos, mientras menores latinos y nativos resultan colocados en instituciones correccionales dos y media veces más que los blancos.Si de derechos se trata, también se incluyen los miles de niños que enfrentan la crisis migratoria en el país, entre ellos, los hijos estadounidenses de inmigrantes hispanos.De acuerdo con el diario californiano La Opinión, casi 141 mil niños inmigrantes fueron deportados a la frontera con México, la mayoría sin compañía. Eso también viola derechos.Otra arista que puede influir en la negativa de Washington a ratificar el importante documento de protección a los niños es la pobreza.Un informe del Fondo para la Defensa de la Infancia (Childrens Defense Fund, CDF, www.childrensdefense.org) examina la situación del sector más vulnerable de la sociedad estadounidense y alerta que los niños son el grupo poblacional más pobre del país.Alrededor de 17 millones de niños están lidiando con la “inseguridad alimentaria”, según el último reporte de Feeding America (una organización en red que reúne 200 Bancos Alimentarios y la entidad caritativa de distribución de alimentos más importante del país; www.feedingamerica.org).Agrega que uno de cada cuatro niños en el país viven sin acceso seguro a suficiente comida nutritiva:“Los niños afroamericanos están enfrentando la peor crisis desde los tiempos de la esclavitud y, en diversas áreas, los niños hispanos y de aborígenes nativo americanos se encuentran en una situación similar”, subraya.Como cuando el perro muerde su propia cola, Estados Unidos muerde el bienestar de sus propios niños.Estos son algunos de los por qué, por los cuales las autoridades estadounidenses no pagan su deuda con la infancia, estiman comentaristas políticos internacionales.


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