Los hermanos mayores

Admirable la actitud papal y nos recordó otro ejemplo de humildad, muy distante del Vaticano, aquí, en Nuestra América, donde los indígenas arhuacos llaman también “hermanos mayores” a los blancos, que tanto los han maltratado.Precisamente, en estos días se está realizando un encuentro...

Admirable la actitud papal y nos recordó otro ejemplo de humildad, muy distante del Vaticano, aquí, en Nuestra América, donde los indígenas arhuacos llaman también “hermanos mayores” a los blancos, que tanto los han maltratado.Precisamente, en estos días se está realizando un encuentro de indígenas latinoamericanos, donde asisten delegados de Bolivia y el tema es pertinente, pero no por “casualidad”, pues no creemos en ella, sino por coincidencia.Sigamos, entonces, con los arhuacos, verdaderos hermanos nuestros y no por retórica y veamos lo que de ellos dice la enciclopedia Wikipedia, que no es mucho, pero es suficiente para referencia en un comentario de prensa.Los arhuacos —llamados también ika o iku— son un pueblo amerindio de habla chibchana que habita la vertiente meridional de la sierra Nevada de Santa Marta (Colombia). En 2005 eran 22.134 personas, que hablaban su propia lengua.Y lo que sigue, de la misma fuente, es muy importante: “Tradicionalmente los arhuacos han sido poco belicosos y defensores de la convivencia pacífica con otros grupos humanos. Están convencidos –sigue- de que el equilibro de la humanidad está en el respeto hacia los demás seres, no solamente entre los humanos, también entre las diferentes culturas; pero no solamente las culturas humanas, sino esas culturas de la naturaleza.”La coincidencia con lo que sabemos de San Francisco de Asís, que inspiró a Jorge Bergoglio para escoger su nombre pontificio, es impresionante, porque el santo se caracterizaba, precisamente, por llamar “hermanos” no solamente a los humanos sino a todos los seres.De Francisco el poeta Rubén Darío, latinoamericano, como Bergoglio, decía “Todas las criaturas eran mis hermanos, hermanos hombres hermanos bueyes, hermanas estrellas y hermanos gusanos (Los motivos del lobo, de Darío)De esta manera, y sin necesidad de espiar, podemos, en tiempo real y gracias a la moderna comunicabilidad, descubrir cómo coinciden un poeta y un Papa, latinoamericanos ambos, con los pensamientos de la comunidad indígena Arhuaca, también de “NuestraAmérica”.Por supuesto que existen muchos otros temas pendientes de comentar, temas que tienen magnitud, trascendencia y oportunidad, que son los parámetros periodísticos tradicionales, pero este, el de los “hermanos mayores”, también es un tema muy relevante.Tiempo habrá para ocuparnos de las elecciones que están pendientes en varios países de nuestra región, o de las tormentas que lastiman a otras regiones, o de los crecientes esfuerzos por avanzar en la integración de la Patria Grande.Estamos pendientes, por ejemplo de analizar los resultados de la última reunión de Celac, que se dedicó a la corrupción y entre otros resultados resolvió que nuestros países no serán “paraísos” para los corruptos.Concluyamos, entonces, deseando que a nuestros hermanos indígenas, reunidos en Colombia, les vaya muy bien en su reunión y que el Papa Francisco siga atinando, como lo está haciendo hasta ahora.


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