El litio y Potosí
Esperanzas que tienen que ser moderadas, porque del cerro rico de Potosí, cuya riqueza literalmente cambió el destino del mundo, solo quedan escombros y dice la sabiduría popular que “obras son amores”, por tanto, aunque hay muchas expectativas, Potosí sigue esperando.Sigamos con el...
Esperanzas que tienen que ser moderadas, porque del cerro rico de Potosí, cuya riqueza literalmente cambió el destino del mundo, solo quedan escombros y dice la sabiduría popular que “obras son amores”, por tanto, aunque hay muchas expectativas, Potosí sigue esperando.Sigamos con el litio. Nuestros vecinos, Argentina y Chile, no esperan y tienen muy avanzados sus propios proyectos para explotar el litio allí. Especialmente de la Argentina conocimos algunas noticias recientes que no pueden menos que inquietarnos.Hace pocos días, se supo que allí, en la Argentina, la mina Olaroz (en Jujuy) entrará en producción comercial en agosto de 2014. “Los trabajos están avanzando sin obstáculos”, dijo el presidente de la Japan Oil, Gas y Metal National Corporation, JOGMEC, Hirobumi Kawano.El titular del organismo que define las inversiones de Japón en países extranjeros, hizo el anuncio al secretario argentino de Minería, Jorge Mayoral, quien se encuentra de gira por los países asiáticos promocionando la minería argentina.“Los trabajos están avanzando sin obstáculos. Este es un proyecto de gran envergadura, una vez que comience la producción plena, será equivalente al consumo total de litio actual de Japón”, afirmó Kawano.Pero no son sólo los japoneses interesados en el litio. Detrás de explotarlo están corporaciones coreanas, francesas, canadienses, estadounidenses y, por supuesto, también chinas, que son las que parecen estar más “adelantadas” en Bolivia.Bolivia adquirió por 2,9 millones de dólares una planta de fabricación de baterías de la empresa china LinYi Cake Trade Co, que está encargada del montaje de esa factoría, que se ubica en La Palca, Potosí.La demanda de litio para producir baterías de autos eléctricos movió 32 millones de dólares en 2009, pero de cara a 2020 podría llegar a los u$s74.000 millones, según cálculos de la consultora A.T. Kearney. No solo en el litio boliviano están interesadas actualmente las empresas chinas, pues las encontramos en proyectos viales, en fábrica de papel, en dotación de barcazas (donde no le fue muy bien) y en varios otros sectores.Lo deseable es que todas inversiones chinas lleguen a buen fin, y contribuyan al desarrollo de nuestro país, pero por experiencia sabemos que las inversiones, vengan de donde vengan, no buscan propiamente ese desarrollo, sino el suyo propio.Se ha dicho que dado que Argentina, Bolivia y Chile controlan la mayoría de las reservas mundiales del litio las tres naciones podrían conformar una organización similar a la que tienen los países petroleros con la OPEP.De esa manera, Potosí, que lo que realmente nos interesa, dejaría de tener las venas abiertas para enriquecer a otros, como históricamente ha sido y podría construir un futuro mejor, que se lo tiene sobradamente bien merecido.Es una idea que suponemos alguien debería sembrarla, por ejemplo, en UNASUR. ¿Es o no es verdad?


