La suerte de la Unesco

No es la primera vez que EE.UU abandona a la Unesco, lo hizo antes, en la década de los 70,cuando Unesco estaba dirigida por el senegalés Amadou-Mahtar M’Bow, a quien se le ocurrió respaldar la idea de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación, NOMIC.Esta vez, Estados...

No es la primera vez que EE.UU abandona a la Unesco, lo hizo antes, en la década de los 70,cuando Unesco estaba dirigida por el senegalés Amadou-Mahtar M’Bow, a quien se le ocurrió respaldar la idea de un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación, NOMIC.Esta vez, Estados Unidos no ha pagado sus cuotas al organismo de las Naciones Unidas “en protesta por la decisión de los países miembros de aceptar a los palestinos como integrantes en 2011” dice la noticia. Como no podía ser de otra manera, en “solidaridad” con los Estados Unidos, Israel suspendió sus pagos al mismo tiempo y el irreductible enemigo de los palestinos también perdió su derecho al voto.El embajador de Israel ante la Unesco, Nimrod Barkan, dijo a The Associated Press que su país apoya la decisión de Estados Unidos que se opone a ``la politización de la Unesco, o cualquier otro organismo internacional con el ingreso de un país inexistente como Palestina’’. La Unesco es más conocida por su programa de protección a las culturas del mundo a través de los sitios considerados patrimonio de la humanidad, tales como la Estatua de la Libertad o la ciudad de Tombuctú, en Malí, o el Carnaval de Oruro, en Bolivia. Pero el núcleo de la misión de la Unesco, como lo concibió EE.UU como fundador en 1946, era ser una organización contra el extremismo. En el mundo actual se enfoca en políticas públicas como el acceso al agua potable, la enseñanza a niñas y la erradicación de la pobreza.De esta manera, no solamente la Unesco, sino varias de las organizaciones adscritas al sistema de Naciones Unidas están desapareciendo o por lo menos tambaleando, inclusive la Asamblea General tiene un futuro precario, dado que sus resoluciones no son “vinculantes”.No es cuestión de “suerte”, sino de obsolescencia de un modelo de organización internacional, unipolar, que tendrá que ser sustituido en un futuro no muy remoto por otro, más coherente con la actualidad, de tipo “multipolar”.La idea no es nueva y la están manejando en varios ámbitos, por ahora principalmente entre los intelectuales que se ocupan de la geopolítica, entre ellos Helio Jaguaribe, quien en el prólogo de un libro de Marcelo Gullo decía:“Nuestros países, serán controlados, internamente, a diferencia de los ‘imperios históricos’ del romano al británico,  por las grandes corporaciones multinacionales -las mismas que ya predominan en ellos- y, externamente, por Estados Unidos”.Por supuesto que Jaguaribe y Gullo no son los únicos, pero el desmoronamiento de Unesco y otros indicios nos obligan a prestarle más atención al tema, como recomienda Joseph Stiglitz que hagamos con todas las crisis, para que no permitamos que se repitan cíclicamente.Hacerlo es un buen ejercicio y no solamente para los intelectuales.


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