Nacionalización de las minas: prodigio histórico de soberanía nacional
La insurgencia del estaño y de la goma elástica como materiales esenciales a la industria manufacturera mundial, coincidió con el advenimiento del siglo XX, iniciándose la explotación del estaño a través de empresas mineras conformadas por “capitalistas” chilenos que por convenir a sus...
La insurgencia del estaño y de la goma elástica como materiales esenciales a la industria manufacturera mundial, coincidió con el advenimiento del siglo XX, iniciándose la explotación del estaño a través de empresas mineras conformadas por “capitalistas” chilenos que por convenir a sus intereses resolvieron devolverlas o venderlas mediante hábiles operaciones financieras a algunos empresarios nativos de Bolivia. Así surgió el primer consorcio Aramayo, luego el consorcio Patiño y más tarde el de Hochschild.Las tres empresas mineras-que marcaron el paso de la historia de Bolivia en la primera mitad del siglo pasado-para asegurar la explotación del mineral y del hombre comenzaron por apropiarse del gobierno aplicando una política drástica seleccionando agentes favoritos e instrumentos militares bien pagados que actuaban, desde el gobierno, al servicio incondicional de sus intereses, protegiendo sus gigantescas ganancias manteniendo al pueblo en la obscuridad, no admitiendo crítica ni oposición. Para nadie es un misterio que Patiño-”indio” evolucionado a la millonaria y fementida aristocracia-solía jugar grandes cantidades de dinero en los casinos de Europa, mientras que los que hacían esa fortuna vivían en cuevas insalubres y en la miseria contraste verdaderamente odioso que no podía soportar más el pueblo rebelándose heroicamente cuando encontró al hombre capaz de llevar adelante la reivindicación política, económica y la redención social del pueblo boliviano. Para esta triada de bandoleros del estaño de Bolivia había que obtener las máximas ganancias mediante los mineros-obreros que invirtieron sus pulmones recibiendo el salario de la silicosis y el aguinaldo de la masacre; defraudando impuestos, hicieron de Bolivia un país miserable y atrasada.Como diputado, Víctor Paz Estenssoro observaba que el “monopolio de las exportaciones de minerales por el Estado es la única medida capaz de operar una revolución radical y profunda de la estructura socio-económica de Bolivia”, este pensamiento significaba la idea más cercana y abierta a la Nacionalización de las Minas. Concibiendo que una modalidad económica determina una política, Víctor Paz Estenssoro decía:”Primero hay que enfrentar a la Rosca consumando un acto de soberanía, concreto e inflexible. Vamos a descargar un verdadero corte histórico poniendo fin a los cincuenta años de oligarquía del estaño..., no es admisible la existencia de un poder interno político y económico superior al poder del Estado, en contraposición a los supremos intereses nacionales...”. Con la Nacionalización de las Minas se dio la primera y única batalla victoriosa contra el imperialismo al rescatar para el Estado el carácter nacional que jamás tuvo.Cualquiera sea el ángulo de crítica que se esgrima contra la obra histórica de Víctor Paz Estenssoro, lo que pervive en las masas y en la realidad de la historia boliviana es el hecho incontestable de que fue el Líder del proceso social más profundo que vivió el país desde la guerra de la Independencia. Es necesario precisar con claridad que el único momento en que la palabra Revolución encuadra realmente es la Revolución de Abril de 1952, que selló la libertad de Bolivia, con sus grandes conquistas revolucionarias que destruyeron el poder del Superestado minero-feudal más grande y poderoso de América Latina en ese momento¡¡¡ Qué sino sagrado el de este gran Hombre-que por una paradoja extraña-llamándose Paz, fue todo tormenta!!!. La Revolución Nacional afectó severamente los intereses de la élite al expropiar las grandes minas y los latifundios. Catavi y Ucureña, coordenadas de campamento minero y aldea rural, se desarrolló un programa revolucionario que modifico la antigua organización, transformando la fisonomía de la Nación y la hizo avanzar irreversiblemente, creando las condiciones objetivas y subjetivas que han hecho posible que un indígena llegue democráticamente a la presidencia de la República para bien o para mal, el tiempo lo dirá.Mientras los desplazados antinacionales de poncho y corbata acrecientan su odio contra el conductor de la Revolución Nacional, crece la fe y la admiración de las clases desposeídas por el único preclaro Estadista boliviano de todos los tiempos el Dr. Víctor Paz Estenssoro.


