Campesinos en Washington
Mañana está anunciada una reunión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, en Washington y tenemos entendido que allí se ocuparán de algunos de los problemas de los campesinos.Pero no deberíamos hacernos muchas esperanzas, porque la CIDH es parte del “aparato” de la...
Mañana está anunciada una reunión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, en Washington y tenemos entendido que allí se ocuparán de algunos de los problemas de los campesinos.Pero no deberíamos hacernos muchas esperanzas, porque la CIDH es parte del “aparato” de la Organización de Estados Americanos, OEA, y si funciona en Washington es porque es natural que le interesen más los agronegocios que los campesinos.Pero completemos la noticia. La que presentará ante la CIDH (o sea ante la OEA) un informe sobre los campesinos será la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo, CLOC-Vía Campesina.Será, según las informaciones de las cuales disponemos, “un informe sobre la situación de los derechos económicos, sociales y culturales de las comunidades campesinas de América Latina y el Caribe”.En las estadísticas del mencionado informe hemos escogido algunas, porque son fundamentales y las vamos a reproducir: Actualmente, 595 millones de personas habitan en América Latina, de las cuales el 20,5% (más de la quinta parte) vive en zonas rurales.Según el Fondo Internacional para el Desarrollo de la Agricultura, la pobreza en zonas rurales de América Latina y el Caribe es el doble de la que se presenta en los centros urbanos, además, es la región mundial con más desigualdad de ingresos.El 80por ciento (8 de cada 10 latinoamericanos) son los que actualmente sufren hambre y casi la misma proporción de quienes se encuentran en extrema pobreza son habitantes rurales y esto se presenta con mayor intensidad en América Latina que en otras regiones.Otros datos interesantes del informe es que señala que Brasil planea destinar 70 millones de hectáreas de la Amazonía para agro combustibles y que en Guatemala, entre 1990 y 2004, la producción de maíz nativo se redujo en un 15,7%.Pero no vamos a cuestionar las estadísticas, que seguramente tienen respaldo institucional solemne, que hasta podría ser del Banco Mundial o de cualquier otro “afamado” organismo internacional.En lo que no confiamos es en la capacidad de la Organización de Estados Americanos, OEA, para cambiar la situación que le será sometida a su consideración mañana, 29 de octubre, por la CLOC o por quien sea.Ojalá estuviéramos equivocados y los problemas de “nuestros” campesinos pudieran solucionarse. Si así fuera no importaría que lo hiciera la OEA, pero sinceramente, nos reservamos el derecho de la duda.No es sin motivo que ya son varios países de la región, de “nuestra” región, los que se han apartado de la CIDH que, entre otros desatinos recientes tiene el de Mapiripan, que le resultó carísimo a Colombia y del cual les hablaremos otro día. Porque hoy se acabó el espacio.


