Un tema inevitable

La tensión inocultable que existe entre los países que fueron espiados por los Estados Unidos es mucho más relevante que otros temas de relaciones internacionales, incluido el debate sobre seguridad energética que realiza la CELAC en Jamaica.Es muy probable que también esa reunión esté...

La tensión inocultable que existe entre los países que fueron espiados por los Estados Unidos es mucho más relevante que otros temas de relaciones internacionales, incluido el debate sobre seguridad energética que realiza la CELAC en Jamaica.Es muy probable que también esa reunión esté siendo espiada por los de siempre, de manera que volvamos al tema original, el escabroso espionaje delatado hace apenas un mes por Edward Snowden.Después de conmocionar a Europa, el tema volvió a “nuestro” hemisferio, porque La Policía brasileña pidió a Estados Unidos que le permitiera interrogar, en ese país, a los presidentes de las compañías Facebook, Microsoft, Google, Yahoo! y Apple.La presidenta Dilma Rousseff reaccionó con la misma o mayor energía que su colega alemana, Ángela Merkel, otra de las afectadas por el ahora ya escandaloso espionaje que dejó de ser secreto, o por lo menos discreto, como debería ser.Dicen las últimas noticias que la Policía Federal brasileña ya requirió permiso para conversar con Edward Snowden, asilado en Rusia y responsable de filtrar documentos confidenciales de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA). Una comisión del Senado brasileño también pretende realizar una videoconferencia con Snowden y otra de la Cámara de Diputados ya contactó a la Embajada de Rusia con la misma finalidad. Es el fenómeno de la “bola de nieve”.Mientras tanto, desde el “otro bando”, es decir desde donde provino el espionaje también hay novedades. La Casa Blanca reconoció que las revelaciones sobre el espionaje de Estados Unidos contra países aliados y sus líderes han complicado sus relaciones.En un artículo de opinión publicado hoy en el diario USAToday, Lisa Mónaco, asesora presidencial de seguridad y contraterrorismo, negó que estas actividades (pretexto para espiar) sean conducidas sin control o supervisión alguna.La funcionarias dijo también que la revisión de estos protocolos (seguridad y contraterrorismo, suponemos) permitirá balancear la necesidad de proteger el país con la salvaguarda de la privacidad de los ciudadanos.De ese tamaño está la situación y no hay indicios de que se vaya a suavizar, recordemos que con argumentos de seguridad nacional y de lucha contra el terrorismo los Estados Unidos han protagonizado varias guerras, “preventivas”.Otro factor que se debe tener en consideración, es que el espionaje no se dirige solamente a actividades militares de los espiados, sino principalmente a actividades que tienen que ver con la economía.Por eso sospechamos que la reunión en Jamaica está siendo espiada, como lo fueron también las actividades de Petrobras, según las ya conocidas y divulgadas denuncias s de las autoridades brasileras.La mencionada asesora de Barack Obama dijo también que “si bien las capacidades de EE.UU. en este campo no tienen comparación, el espionaje para proteger su territorio, a sus ciudadanos y aliados es similar al que llevan a cabo “todos los servicios de inteligencia del mundo”.


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