Claquetarija: El Conjuro

El miedo resulta utilitario, los seres vivos hacen de él  una herramienta de autoprotección, dado que todo su mundo le es hostil desde que nace, en el sentido de adaptación al medio es algo positivo. En el caso de las películas de terror, nosotros recurrimos al género como una forma más de...

El miedo resulta utilitario, los seres vivos hacen de él  una herramienta de autoprotección, dado que todo su mundo le es hostil desde que nace, en el sentido de adaptación al medio es algo positivo. En el caso de las películas de terror, nosotros recurrimos al género como una forma más de sentir sensaciones poderosas, por supuesto en un medio controlado como lo es una sala de cine, por empatía sentimos el temor que reflejan los actores y situaciones en que se ven envueltos.Hace mucho que no veía un film de terror, se me dio estos últimos años explorar otros géneros, confieso que luego de ver “El Conjuro” salí gratamente satisfecho, James Wan, el director, es excelente narrándonos historias de fantasmas brujas y aparecidos, recurre a elementos clásicos en el género,  mantiene el interés y el ritmo introduciéndonos de a poco en la historia que sorprendentemente es basada en hechos reales, la trama cierra con éxito y prontamente logramos empatía con los protagonistas que nos guían por la senda del terror, dándonos algunos esperados sustos en el camino.  La historia es emplazada en los EEUU de los años 70`s y  capta muy bien la atmosfera de la época, con los vestuarios, peinados y locaciones que nos transportan a esa década; la casa embrujada es un elemento muy importante, a pesar que está ubicada en un hermoso bosque junto a un lago, no existe ningún vestigio de alegría en especial por el manejo de los colores que evocan tristeza, o en todo caso, por la ausencia de los mismos.Lo demás resulta predecible, pero siempre bien manejado, por ejemplo: los claroscuros, los ruidos suspicaces (traviesos unos, fuertes los otros), la alternancia de algunos sonidos incomprendidos con silencios, el golpeteo de la música y los cambios de ritmo en el relato. Este filme no impactará nunca igual en video casero, hay que verlo en el cine con la adición bienvenida de algunos gritos nerviosos de los espectadores.Es posible que los juegos de los aplausos (se ven en distintas secuencias del filme) sean de lo mejor; desde hace mucho rato, en el cine de terror, se utilizan para crear ansiedad o congoja en el espectador.El hecho de que en la trama las víctimas inmediatas sean niñas acrecienta el horror de las situaciones. Hay que reconocerlo, ¡qué bien trabajan las niñas con sus personajes! A la par de ellas destacan Vera Farmiga (como la señora Warren, mezcla de belleza con terror) y Lili Taylor (como la madre de las hijas horrorizadas).Dentro del cine de exorcismos,  El conjuro no está a la altura de clásicos como  El exorcista (1973; de William Friedkin); no obstante, es película que sabe acumular terror y soltarlo por bocanadas, con ayuda de la buena fotografía. O sea, sabe crear un clima de tensión. Eso sí, tengan cuidado con los aplausos, ya verán por qué.Recomendable ir bien acompañado. 5.5 en un máximo de 7


Más del autor