Así se mueve el oro negro en el mundo

Los expertos dividen en dos grandes grupos el negocio del petróleo mundial. Las empresas estatales, como la mayoría de Oriente Medio y China, y las privadas, sobre todo de EE.UU. y la Unión Europea. Las primeras se rigen por intereses del Estado, a veces políticos, y las segundas por el...

Los expertos dividen en dos grandes grupos el negocio del petróleo mundial. Las empresas estatales, como la mayoría de Oriente Medio y China, y las privadas, sobre todo de EE.UU. y la Unión Europea. Las primeras se rigen por intereses del Estado, a veces políticos, y las segundas por el mercado y las ganancias.Hay un tercer bloque al que pertenecen estatales pero cuyo funcionamiento lo determina el mercado, como puede ser Petrobras de Brasil o hacia donde se dirige la mexicana Pemex y algunas chinas.Si antes las disputas entre ambos sectores eran evidentes -de hecho la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, se creó frente al intento de las empresas privadas de regular unilateralmente el mercado- hoy las tensiones enfrentan a los Estados. “El bloque ‘petro-nacionalista’ quiere disponer de sus recursos naturales, por lo que la época en que las grandes compañías de capital privado decidían sobre los yacimientos de estos países está tocando fin”, dice Mariano Marzo, profesor de Recursos Energéticos y Geología del Petróleo de la Universidad de Barcelona.Desde el fin de las Siete Hermanas -como se llamaba a las compañías que dominaban el sector desde 1960, acusadas de cartelizarse y de patrocinar guerras y dictaduras- hoy las privadas carecen de poder para declarar conflictos. Los generan, subraya Marzo, los Estados, “surgen del interés de los países consumidores para asegurarse el control de las fuentes y rutas en momentos de amenaza del suministro del petróleo”.Las guerras de Iraq y Kuwait son dos ejemplos claros. Lo que puede ocurrir es que en defensa de los intereses estratégicos del país ciertos gobiernos encomienden tareas a estas firmas privadas, cree el catedrático.Actualmente, el conflicto sirio ya afecta a la producción de combustible. La Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos da cuenta que entre Libia, Nigeria, Irán e Iraq se han perdido dos millones de barriles de petróleo al día en las últimas semanas. “Esta inestabilidad se está haciendo patente en Iraq, segundo productor de la OPEP, donde en julio se perdieron 290 000 barriles al día por los ataques al oleoducto Kirkuk-Ceihan (Turquía)”.


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