“El CHE”

Una humilde escuelita de la Higuera fue el escenario de la fría decisión del país del norte y la nación invadida; tenía 39 años cuando el alto mando militar boliviano y representantes de la C.I.A., pensaron que matando al perro terminaría la rabia, pero al tirar clandestinamente su cuerpo...

Una humilde escuelita de la Higuera fue el escenario de la fría decisión del país del norte y la nación invadida; tenía 39 años cuando el alto mando militar boliviano y representantes de la C.I.A., pensaron que matando al perro terminaría la rabia, pero al tirar clandestinamente su cuerpo inerte a una fosa común en la localidad de Valle Grande - Santa Cruz de la Sierra - donde el único testigo mudo al igual que sus sepultureros , fue la luna de esa noche de octubre que hasta ahora se sorprende ver agrandarse su figura como la sombra en el ocaso... INMORTALIZABAN SU NOMBRE Y SU IMAGEN, COMO UN SÍMBOLO.Nacido en Rosario - Argentina - en el seno de una familia acomodada, Médico de profesión, fue fotógrafo, periodista, escritor, embajador, ministro de Industria y Comercio, presidente del Banco Nacional de Cuba y presidente del partido comunista.Su lucha contra el imperialismo se extendió a Guatemala, México, Cuba, el Congo y finalmente Bolivia, que en ese entonces según sus apreciaciones, presentaba las condiciones geopolíticas ideales, para luego abarcar Argentina y centrífugamente los demás países de la América de sus sueños, para este emprendimiento equivocado o no, aún con su limitación física de siempre (el asma), dejó el buen pasar que Cuba le ofrecía, lanzándose a la aventura, que como el decía: “AVENTURERO, PERO DE LOS QUE EXPONEN EL PELLEJO PARA DEMOSTRAR SUS VERDADES”, con sus incondicionales (cubanos, bolivianos y peruanos), después de 11 meses de guerra de guerrillas, fue vencido por el ejército boliviano con el apoyo norteamericano, de pie, como los grandes y haciendo honor a uno de sus pensamientos más  significativos: “SOLO LOS QUE VIVEN DE RODILLAS TIENEN MIEDO A LOS GIGANTES”.Pasaron los años y a comienzos de 1997 exhumaron sus restos, después de múltiples excavaciones, expertos cubanos y argentinos, ¡pasaron 30 años!... 30 años durante los cuales ese espíritu revolucionario, como un CID, seguía librando batallas simbólicas en los más diversos escenarios del mundo, dichos restos se repatriaron a Cuba, su país por adopción, donde descansan en un mausoleo, en Santa Clara, último bastión de Batista tomada de sorpresa por el “CHE” en 1958; el pedido de su familia contrapone con su deseo en vida de que “EL REVOLUCIONARIO TIENE QUE QUEDAR DONDE CAYO EN COMBATE”, los campesinos de la Higuera, también vieron frustradas sus aspiraciones de que su “SANTO DE LA HIGUERA”... quedara entre ellos.Pasa un año más de la muerte de este paladín, que según Sartre “fue el hombre más perfecto del siglo”, “el benefactor de los pobres” según Juan Pablo II y para otros como Junio Quadros y Ernesto Sábato fue “el Quijote latinoamericano”, estos conceptos no hacen más que enaltecer su figura, que ni el dicenso puede quedar exento a la admiración de quien profesó con la practica su revolución, siempre luchando “DE ESPALDAS A LA PARED, COMO EN LOS HIMNOS, IIASTA VENCER O MORIR”.Puro de corazón, de coraje invencible para afrontar a los acomodados, luchador por los desamparados, ofendidos, humillados y vilipendiados, actuó como pensó, fiel a sus convicciones, capaz de sentir en los más profundo de su alma, cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo... decía que era la cualidad más linda de un revolucionario y no se equivocó, por que su imagen está en cualquier rincón del planeta, donde se pisan los derechos elementales del hombre, la libertad y la igualdad social, olvidadas por los poderosos de turno... a quienes seguirá haciendo sombra, imagen que también es aprovechada por terroristas que empañan su grito de “HASTA LA VICTORIA SIEMPRE”... que si es por una vida mejor... vale la pena.Ojalá que generaciones de hoy y de mañana sepan sentir y decantar el pensamiento y conducta de este gran revolucionario, con un romanticismo anacrónico para nuestros tiempos, pero vigente por generaciones como referente de lucha por ideales dignos para un futuro mejor.“EN LA VIDA HAY QUE SER DURO... PERO JAMÁS PERDER LA TERNURA”.Le cortaron las manos y aún golpea con ellasLe enterraron y hoy viene cantando con nosotros.Pablo Neruda.(*) Médico Boliviano


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