El carácter

Las personas de carácter son las que tienen influjo en la vida, las que son respetadas, las que logran llegar a la meta que se han trazado, las que triunfan, las que a pesar de las dificultades siguen adelante, son las que no se acobardan, las personas que tienen iniciativa.La persona de...

Las personas de carácter son las que tienen influjo en la vida, las que son respetadas, las que logran llegar a la meta que se han trazado, las que triunfan, las que a pesar de las dificultades siguen adelante, son las que no se acobardan, las personas que tienen iniciativa.La persona de carácter es el reverso de los tímidos, de los que se detienen ante cualquier obstáculo.No se puede confundir el carácter con el mal genio, muchos tienen muy mal genio pero no tienen carácter.Cada día de nuestra vida tropezaremos con contratiempos, muchas veces se nos presentarán tempestades ya sea en la familia, en el trabajo, en nuestro ambiente social, debemos enfrentarlos con serenidad, sin alteraciones que dan muestra de debilidad o quizás de falta de educación, inclusive es necesario saber perder con serenidad hasta en los juegos deportivos.El tener carácter es de hombres y mujeres fuertes, que saben mostrarse serenos en la adversidad. El tener carácter no significa ser inflexible, tampoco es testarudez, porque el testarudo no tiene carácter, porque se debe ceder cuando no estemos en la razón, cuándo nos convencemos de que la verdad está del otro lado.Debemos ser inflexibles en nuestros principios pero abiertos y amables con los demás.En bastantes ocasiones cuesta mantener la serenidad frente a personas de mal carácter, hay personas difíciles de resistir o de aguantar, es una prueba soportar la falta de carácter o mal genio de otras personas, digo que es una prueba porque nos sirve para aprender a superarnos, esforzándonos para lograr la serenidad y con la serenidad viene aparejada la paciencia, la prudencia y el dominio de sí mismo.La voluntad tiene mucho que ver con el carácter porque es una fuerza inmensa que nos impulsa. La energía del carácter se mide por la fuerza de la voluntad que se pone en el esfuerzo de lograr algo o de llegar a ser o a poseer lo que se quiere.A través de los evangelios vamos conociendo al Maestro, Él nos da muestra de un carácter firme, ha sido inflexible en sus principios ha sido bondadoso y comprensivo, la serenidad lo acompañó hasta en la muerte; no ha transigido con la tentación en el desierto ni con las constantes persecuciones de sus enemigos, ni siquiera para salvarse de la muerte.Hoy transige el hombre para conquistar el favor de quienes tienen el poder aunque tenga que claudicar su dignidad.Transige la mujer ante el dictamen de la moda, aunque esa moda vaya en contra de su imagen.Transige el negociante porque después de todo importa más la ganancia que la legalidad del negocio.Transigimos los padres, los maestros, etc., y esto no es lo que nos enseñó El Maestro.Él nos enseñó con su ejemplo a tener un carácter firme y coherente con nuestra conducta, porque ser cristiano significa no intentar conciliar actos que estén fuera de toda justicia, porque Jesús nos dice “Quién no está conmigo, está contra Mi”.


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