Para traer a Goni

Amasó en Bolivia una enorme fortuna, comparable a las de la antigua “rosca” de los grandes mineros, pero trató siempre de ser clasificado en esa materia como “mediano” y no como “grande”. Existe un libro que narra sus andanzas empresariales. Es aconsejable leerlo.Durante su...

Amasó en Bolivia una enorme fortuna, comparable a las de la antigua “rosca” de los grandes mineros, pero trató siempre de ser clasificado en esa materia como “mediano” y no como “grande”. Existe un libro que narra sus andanzas empresariales. Es aconsejable leerlo.Durante su presidencia (muchos creen que “comprada” más que electoralmente “ganada”) en Bolivia se hizo famosa la privatización, aplicada según parámetros del también famoso “Consenso de Washington”.Y a Washington fue a donde fue a dar Goni por la reacción popular que acabó con su gobierno, no con un golpe militar, como era tradicional, sino con un “golpe” de opinión civil que hizo huir a Sánchez de Lozada y a su equipo íntimo a Estados Unidos, donde aún están.Bolivia está empeñada en traerlos (principalmente a Goni) para juzgarlo aquí, como corresponde, pero no será una labor sencilla, porque el gringo tiene allí muchos contactos y colaboradores que impedirán a toda costa su extradición.Si nos ponemos a especular con los conceptos legales que tienen que ver con la extradición, se nos pasaría no solamente el año, sino probablemente hasta la década, sin que se vuelva a ver a Sánchez de Lozada en Bolivia.Pero además un acucioso colega se ocupó de investigar algunos de los “apoyos” que Goni y sus amigos tienen en los Estados Unidos y descubrió que son muchos y en algunos casos con fuerza como para frenar o postergar indefinidamente la extradición.Mencionaremos solamente algunos de esos apoyos, que deben ser muchos más de los que podemos ni siquiera imaginar. No olvidemos que Goni hablaba con dificultad el castellano y pensaba definitivamente “en inglés”.Uno de los centros vitales del gonismo en Estados Unidos es el Instituto Interamericano para la Democracia (IID, por sus siglas en inglés), cuya sede es en Miami, y cuyo director ejecutivo es el ex ministro Carlos Sánchez Berzaín. En su consejo consultivo está uno de los principales representantes de los cubanos en el exilio (Carlos Alberto Montaner). El periodista y político Cayetano Llobet figuraba en ese grupo hasta su muerte.Debemos considerar, a propósito, que en los Estados Unidos son multitud los latinoamericanos que huyeron de sus respectivos países por razones eminentemente políticas, tal es el caso de cubanos, venezolanos y, por supuesto, bolivianos, además de los del grupo de Goni.Cada vez que las relaciones de Washington con alguna de las naciones sudamericanas se alborotan, como actualmente con Venezuela, no es difícil encontrar detrás de ese alboroto a los “residentes” latinoamericanos actuando.La mayoría de esos latinos viven de sus rentas (que no son escasas) y son dueños de apartamentos, generalmente en Miami, y de otras inversiones que deberían ser investigadas, aunque es poco probable que eso suceda.Pero la esperanza es lo último que se pierde


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