Lo que vale (un) Potosí

La frase “Vale un Potosí” ha sido atribuida a Miguel de Cervantes Saavedra, pero no es relevante quien la utilizó primero, sino lo que significaba: “riqueza admirable”, porque de ahí, de ese cerro, ahora a punto de desmoronarse, salió la plata que le dio nombre al rio por donde la...

La frase “Vale un Potosí” ha sido atribuida a Miguel de Cervantes Saavedra, pero no es relevante quien la utilizó primero, sino lo que significaba: “riqueza admirable”, porque de ahí, de ese cerro, ahora a punto de desmoronarse, salió la plata que le dio nombre al rio por donde la sacaban.Y hoy, los potosinos, los queridos potosinos, tienen anunciado un paro cívico, porque sienten que merecen más, mucho más de lo que reciben. Y tienen toda la razón, porque reciben poco, muy poco en comparación a lo que su tierra dio.Eduardo Galeano nos recuerda que, cuando Nueva York era una aldea de pescadores las venas abiertas de América, en este caso de Potosí, permitían tener allí dos temporadas de opera cada año.Hoy, la protesta cívica potosina es porque sienten que el litio, el precioso litio acumulado en Potosí, no se está ya explotando como se debiera y beneficiando a los potosinos, que tanto merecen ese todavía hipotético beneficio.Porque la de Potosí es una ininterrumpida historia de frustraciones. Por la plata, primero, por el estaño luego y por muchos otros minerales que deberían convertirse en riqueza para Potosí, pero solo abultaron bolsillos ajenos.Aquella nacionalización de las minas de estaño, la mayoría de ellas en Potosí no tuvo la secuencia inmediata de la metalurgia, para generar efectivamente riqueza, historia muy parecida a la actual del gas y de la petroquímica.Quisiéramos sinceramente creerle al funcionario del gobierno nacional que en una entrevista radial aseguró que habrá millonarias inversiones  en Potosí, no solamente para industrializar el litio, sino para otros emprendimientos.Pero una cosa es que los ministros lo digan y otra es que tales planes se cumplan efectivamente. Las experiencias de frustraciones son muchas, no solo para Potosí, sino para todo el país al que se le ofrece mucho y se le cumple muy poco, si es que después de tanta promesa se cumple algo.Ya el Rio de la Plata hace mucho tiempo que no se usa para sacar la plata de Potosí. La nacionalización de las minas cumplirá este año (el 31 de octubre) 61 años y nos aseguran que el litio potosino se estará industrializando en marzo de próximo año. Quisiéramos creer.Porque hay que reconocer, también, que los movimientos cívicos en Bolivia se han desvalorizado por prestarse a acciones partidistas y politiqueras, desvirtuando su original esencia comunitaria y sumándose a las frustraciones.Lo cierto, lo incuestionable, es que las venas de América Latina siguen abiertas y sacando recursos de este nuestro injustamente maltratado continente. Y tampoco se cuestiona que los potosinos son quienes más derecho de reclamar tienen por esta situación.Hace mucho rato que eso debía cambiar. Ese es otro cambio muy demorado.


Más del autor