Acerca de los paraísos

El G-20, o sea el grupo de los 20 países que se consideran “desarrollados” comenzó a ocuparse de esos sitios opacos, donde se acumulan ingentes cantidades de recursos financieros y se comenzó también a debatir una posible reforma del sistema impositivo globalHacía notar un analista que a...

El G-20, o sea el grupo de los 20 países que se consideran “desarrollados” comenzó a ocuparse de esos sitios opacos, donde se acumulan ingentes cantidades de recursos financieros y se comenzó también a debatir una posible reforma del sistema impositivo globalHacía notar un analista que a pesar que las “finanzas offshore” han aumentado en las últimas  décadas y hoy se ubican en el corazón del comercio y las finanzas mundiales; el combate real contra la fuga de capitales y los flujos financieros ilícitos recién empieza.La propuesta inicial del G20 mostró su ineficacia para frenar significativamente los flujos financieros que se dirigen a los paraísos fiscales. Es que la mayor parte de dichos flujos no proceden de personas naturales sino más bien de grandes empresas.Un análisis de Renaud Fossard,  Politólogo francés experto en fiscalidad internacional, señala que “la falta de transparencia no empieza en los paraísos fiscales, sino más bien en las propias sedes de las transnacionales, donde se desarrollan prácticas agresivas de elusión fiscal”. La transnacional des-localiza el registro de sus ganancias fuera del territorio donde produjo su renta, y lo dirige a un territorio opaco (paraísos) donde el impuesto es bajo o nulo, y donde el marco jurídico le permite esconder información fiscal y bancaria.Es un tema vidrioso, por supuesto, porque afecta a grandes poderes financieros, que están íntimamente ligados a las estructuras de poder político en todo el mundo, pero parece que existe decisión de actuar para corregir ese fenómeno.Más adelante, Fossard sostiene que “al cruzar informaciones contables específicas relacionadas a las actividades de la transnacional en niveles nacional y global – se puede lograr resultados para describir la actividad económica real”.En otra fuente se destaca que el informe más reciente de la Red de Justicia Fiscal, Tax Justice Network, revela que millonarios de Brasil han enviado a  los paraísos fiscales 520.000 millones de dólares, los de México 417.000 millones, y los de Argentina 399.000 millones.Esa misma Red informa que, en el mundo, es China el país que más envía recursos a los paraísos fiscales, y en ese caso ya son “billones (miles de millones) los que evaden impuestos, China estaría está seguida por Rusia y Corea del Sur. Con semejantes cifras, es apenas natural que las finanzas “globalizadas”, gracias al secretismo de los paraísos fiscales, estén teniendo un calentamiento quizás más peligroso inclusive que el del medio ambiente.Mientras esa situación persista, hablar de “transparencia” resulta casi grotesco, porque, en última instancia, opacidad de los famosos paraísos anula todo lo que pudiera estarse haciendo en forma transparente, en cualquier lugar, del planeta, especialmente donde operan las también famosas “corporaciones transnacionales”


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