Unas de cal y otras de arena
Comencemos por la noticia buena, que puede ser de cal o de arena, como prefieran y dice que el proyecto termoeléctrico Termo Esmeraldas Dos, considerado entre los más importantes del país, tiene un avance del 78 por ciento, señalo el vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas.Especificó Glas que...
Comencemos por la noticia buena, que puede ser de cal o de arena, como prefieran y dice que el proyecto termoeléctrico Termo Esmeraldas Dos, considerado entre los más importantes del país, tiene un avance del 78 por ciento, señalo el vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas.Especificó Glas que la obra está enmarcada en el Plan Nacional de electrificación y soberanía energética, algo en lo cual estamos también los bolivianos hace años, la soberanía energética, que por ahora sigue pareciéndonos esquiva.Ecuador, en los últimos meses, ha tenido actitudes muy consecuentes en su política petrolera. Recordamos, por ejemplo, un litigio que tiene con una corporación transnacional, ante la cual Ecuador no se ha doblegado.Está, también, la propuesta ecuatoriana de evitar la explotación petrolera en la región de Yasuni, para, de esa manera, preservar un invalorable parque natural y para esa preservación el gobierno ecuatoriano solicitó colaboración internacional. No sabemos que haya habido respuestas.Vayamos ahora a la otra información, que no es tan buena como la de la anhelada soberanía energética ecuatoriana, sino sobre el siempre indeseable pero parece que inevitable comercio de armas.La noticia dice que Israel venderá tanques de guerra a Latinoamérica y que Ecuador y Chile serán los principales destinos. Habrá ventas de aviones y barcos. El ejército israelí invertirá sus ganancias en potenciar la inteligencia y la guerra cibernética.Agrega la información (de una agencia noticiosa, simplemente) que el Ejército israelí pondrá a la venta tanques, aviones y barcos de guerra de segunda mano para reducir su tamaño y hacer frente a los recortes de su presupuesto. A lo largo de los dos próximos años, las Fuerzas Armadas israelíes venderán a otros países -fundamentalmente en América Latina, Asia y África- equipos que retirará del servicio e invertirán los ingresos que obtengan en desarrollar capacidades tecnológicas.Cualesquiera que sean las “razones” de Israel para vender su armamento, tienen todo el derecho de hacerlo, pero lamentamos que el destino de ese armamento esté en nuestra región y lo decimos tanto por Chile como por el Ecuador.Ya en otra oportunidad, países latinoamericanos compraron aviones israelitas, pero los escrúpulos por el armamentismo no tienen que ver tanto con el origen de las armas, ahora negociadas, sino con el destino que tengan.Por eso, y siempre con el respeto que merece la soberanía ajena (respeto que no todos muestran) comentamos esa compra de armamento y equilibramos la situación con ese magnífico anuncio de mayor soberanía energética en el Ecuador.Es algo que, además de felicitar, deberíamos tratar de imitar, porque Bolivia también puede hacerlo.Nos estamos refiriendo a la soberanía energética, por supuesto.


