Un modelo de valentía
Pero, entretanto, mientras vemos con un poco más de claridad lo que sucede y podría suceder en el inmediato futuro con Unasur, Mercosur, Celac y otros proyectos, ocupémonos de algo que también es muy importante: lo que está haciendo el Papa Francisco.El jerarca máximo de la iglesia...
Pero, entretanto, mientras vemos con un poco más de claridad lo que sucede y podría suceder en el inmediato futuro con Unasur, Mercosur, Celac y otros proyectos, ocupémonos de algo que también es muy importante: lo que está haciendo el Papa Francisco.El jerarca máximo de la iglesia católica resolvió “ajustar a parámetros internacionales” el sistema penal del Vaticano, que databa del año 1929, año de la creación del Estado que está en el corazón de Roma, pero tiene vida propia.La reforma al Código Penal que aprobó el papa refuerza las sanciones contra los actos de pederastia y fortalece las medidas represivas en caso de corrupción y lavado de dinero, dos temas neurálgicos para esa comunidad religiosa.Giuseppe Dalla Torre, presidente del tribunal de Ciudad del Vaticano, dijo que el sistema penal había sido actualizado para lidiar con delitos más modernos, algo que nadie duda y que daña no solo a los católicos sino a “todo el mundo”.La pederastia es delito inexcusable, pero lo son también la corrupción y como parte esencial de ella el “lavado” de dineros mal habidos, que se ha convertido en una actividad generalizada, que tiene sus propios “paraísos”, utilizando para sus fines perversos, precisamente, esa palabra de fuerte connotación religiosa.Con esta reforma, que afectará a todo el territorio del Vaticano, a los nuncios (embajadores) y al personal diplomático de la Santa Sede, Francisco adecúa la legislación vaticana a las leyes internacionales, también en la lucha contra la criminalidad internacional, el blanqueo de dinero y el terrorismo.Entre las principales reformas recientes, destaca la introducción del delito de tortura y una mayor precisión sobre los delitos de trata de personas, prostitución, violencia sexual, pornografía infantil, posesión de material de pornografía infantil y abusos contra menores.Uno de los focos propagadores de esas actividades ahora criminalizadas ha sido, en forma notoria, el Banco Ambrosiano que era un banco italiano fundado en 1896 y que se derrumbó estrepitosamente en 1982. En el centro del fracaso de este banco estaban su presidente, Roberto Calvi, el presidente del Banco del Vaticano (por lo tanto accionista mayoritario de la Banca Cattolica del Véneto) Paul Marcinkus, algunos cardenales, obispos y prelados de alto rango de la Iglesia Católica.Compartía directorio con ellos Michelle Sindoná, empresario y banquero siciliano famoso por sus contactos con la mafia y que dio entrada en la trama a la logia masónica P2, con miembros pertenecientes a la banca, a la política, al periodismo, a la judicatura, a las Fuerzas Armadas.Valiente, muy valiente quien se atreva a medírsele a semejantes superestructuras y Bergoglio, el argentino que ahora lleva el nombre del admirable Francisco, el de Asís, está demostrando también su valentía.Sinceramente, quisiéramos que Francisco tenga éxito en sus admirables y tan valientes propósitos.


