“Commodities” y “cipayos”

Aunque existen fuentes energéticas alternativas, todavía el carbón, el gas y el petróleo, o sea los hidrocarburos generados por combustibles fósiles, marcan en forma indeleble la economía y la política globales, o sea son determinantes en la geopolítica, es decir, vivimos aún la “Era...

Aunque existen fuentes energéticas alternativas, todavía el carbón, el gas y el petróleo, o sea los hidrocarburos generados por combustibles fósiles, marcan en forma indeleble la economía y la política globales, o sea son determinantes en la geopolítica, es decir, vivimos aún la “Era del petróleo”, aunque algunos sostengan que ya comenzó la “Era del agua”.Esos dos elementos son vitales para el actual modelo de vida humano, pero el uno –el petróleo- está en franco agotamiento y el otro está seriamente amenazado por los nuevos modos de explotar el gas derivado del petróleo.Ese gas se encontraba solamente en yacimientos, pero se descubrió, últimamente, que está también impregnado en rocas subterráneas y se lo conoce como “gas de esquisto”, que se puede recuperar fracturando esas rocas… con agua. Fracking se llama la técnica.Existe una gran alarma sobre el peligro medioambiental derivado de esta técnica, pues además de un enorme consumo de agua, es habitual que junto con la arena se incluyan multitud de compuestos químicos, cuya finalidad es favorecer la fisuración o incluso la disolución de la roca, y que podrían contaminar tanto el terreno como los acuíferos subterráneos. Uno de los impactos que tiene la fractura hidráulica es que los suelos quedan inservibles para la agricultura y alguien con voz muy autorizada sobre este tema, el ministro venezolano de Petróleos, Rafael Ramírez, aseguró que EEUU está provocando un “desastre” medioambiental con su reciente producción de petróleo de esquistos.“Es un dilema de esa sociedad si para sostener su modo de consumo” debe apelar a ese tipo de producción”, dijo Ramírez y lo habíamos mencionado antes, pero reiteramos que en asuntos petroleros no siempre se impone el sentido común y aquí seguimos oyendo hablar del fracking.Por eso insistimos, también, en que ni el gas ni el agua pueden ser considerados meros “commodities”, que es como en inglés se llama a las mercaderías, o sea a cualquier producto destinado a uso comercial. Al hablar de mercancía, generalmente se hace énfasis en productos genéricos, básicos.Hay mucho más que decir sobre este asunto y los “expertos” que tiene el tema en Bolivia pueden (y deberían) hacernos conocer sus opiniones, porque ahora es cuándo deben hacerlo.Pero para no dejar en el aire el otro tema, el de nuestro presidente, digamos solamente que el señor Edward Snowden, a quien tan afanosamente buscaban los gobiernos europeos en el avión presidencial boliviano, no tiene cuentas pendientes de ninguna índole con Europa, sólo con EE.UU.La acuciosidad y empeño digno de mejor causa con que actuaron las autoridades europeas tiene nombre conocido. Se llama “cipayaje” y aunque “cipayo” significa “soldado” en algún idioma, se volvió insulto por soldados que no defendían los intereses de su país, sino los de los invasores.Lo que no sospechábamos era que también existieran cipayos europeos.


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